Escuela de Arquitectura y Diseño PUCV cierra seminario “Alberto Cruz. Proyecto, Obra y Ronda”

El último panel versó en torno a la Sala de Música, obra central de la Ciudad Abierta de Amereida.

16.01.2019

El seminario “Alberto Cruz. Proyecto, Obra y Ronda”, organizado por la Fundación Alberto Cruz Covarrubias y la Corporación Cultural Amereida, con el apoyo de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la PUCV, cerró sus actividades el pasado viernes 11 de enero con un panel de conversación en torno al análisis una de las obras más destacadas del arquitecto en nuestra región.

Quienes estuvieron presentes en el panel durante el último día del seminario fueron Mary Ann Steane, la conocida arquitecta y experta británica de la Universidad de Cambridge y los académicos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso David Luza, decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, y Juan Purcell, profesor en Magíster de Arquitectura, Ciudad y Territorio de la PUCV, los que además estuvieron a cargo del panel de análisis.

Silvia Arriagada, miembro directivo de la Fundación Alberto Cruz y profesora de la Escuela de Arquitectura y Diseño PUCV, explicó lo emotivo tras la organización de este seminario: “el 7 de enero fue el cumpleaños de Alberto, que hubiese cumplido 102 años. Se quiso hacer una suerte de homenaje, pero de una manera que a él le hubiese gustado”. Se buscó conectar las visiones externas e internas de las obras del arquitecto homenajeado, “por eso había expositores desde dentro de las obras y desde fuera de ellas”, añadió.

Por su parte, el presidente de la Corporación Cultural Amereida, Andrés Garcés, expresó que “han sido dos bellísimas jornadas. Estoy muy contento con todo lo que se ha conversado y creo que se abre un camino inmenso, sobre todo con la visita de Mary Ann”. Desde el punto de vista de la Corporación como tal, añadió que “tengo la impresión que no habíamos tenido una instancia de reflexión este contexto (seminario) en torno a la obra de Ciudad Abierta, la obra de Alberto o la obra de los fundadores”, por lo cual agradeció a la Fundación Alberto Cruz, por haber impulsado la iniciativa.

 

DIÁLOGO ENTRE POESÍA Y CIENCIA: 3 MIRADAS DE ALBERTO CRUZ

Durante el último panel dentro del seminario en homenaje al destacado arquitecto, las lecturas y las discusiones giraron en torno a una de sus obras más simbólicas dentro de la Ciudad Abierta: la Sala de Música.

Junto a los arquitectos que colaboraron con Alberto Cruz Covarrubias y/o fueron influenciados por su obra (Juan Purcell, Mary Ann Steane y David Luza respectivamente), iniciaron las últimas tres lecturas, que surgen de los textos originales, algunos inéditos, del homenajeado y de las experiencias que de ella han tenido sus colaboradores y receptores.

Juan Purcell, quien abrió la exposición sobre la Sala de Música, hizo una breve descripción de la construcción como tal. Esta se erigió el año 1972, a raíz de que los arquitectos residentes en la Ciudad Abierta “necesitábamos el lugar interior, para que las reuniones no dependieran de las variantes climáticas y puedan tener su propio ritmo”. Han pasado más de 45 años en los que ha sufrido distintas modificaciones, pero “se han mantenido sus rasgos fundamentales: el tamaño, la luz, el espacio cerrado, aberturas luminosas en los accesos, el sonido en un espacio a la sombra de la orilla del mar (...) Estas tres condiciones espaciales conforman la obra de la Sala de Música”.

David Luza se encargó de hacer el recuento de las veces en que la Sala de Música ha debido enfrentar las inclemencias climáticas, sufriendo incluso una inundación de toda la construcción. La última reparación, que mantuvo las formas originales, es lo que conocemos actualmente como Sala de Música.

Pero la intervención más destacada de la jornada fue la de Mary Ann Steane, invitada especial de la Fundación, Escuela y Corporación, quien entrevistó a Alberto Cruz hace algunos años, también destacó varios puntos importantes de la obra a analizar, especialmente aquellos que involucran el manejo de los espacios luminosos.Lo más destacado de la Sala de Música, a su parecer, “es la luz equitativa. La luz o es algo que se haga, es algo que la naturaleza nos da”.

Según su entrevista con Cruz, todo lo que involucró la creación de la Ciudad Abierta fueron comienzos sin mayor planificación, sino un intento de compenetrarse con la poesía del lugar. “La arquitectura debería ser un espectáculo en sí misma”, aseguró, pues “la arquitectura no es sobre construir trabajos ideales. Es sobre encontrar la verdad a través de la ciencia, un diálogo entre arquitectura y poesía”.

Por Macarena Rojas

Dirección General de Vinculación con el Medio