“El fútbol nos permite conectarnos con los asuntos de hoy con intensidad y de una forma muy particular”

Andrés Santamaría, ex alumno de Periodismo PUCV, ha publicado junto a Jerónimo Parada, Licenciado en Filosofía de la Universidad de Chile y con quien son amigos cercanos, Pelota Cosaca, un libro que recoge la biografía de los jugadores que conformaron los 32 equipos que jugaron la última Copa Mundial de Fútbol que se realizó en Rusia, con un toque de ficción que ha llevado al libro a ser descrito como “delirante”, “entretenido” y “ligero” de leer.

Desde Berlín, en la lejana Alemania, conversamos con él, y esto fue lo que nos comentó:

Cuéntame un poco del proceso creativo detrás del libro. ¿Cómo nace la idea? ¿Cuál fue el objetivo?

La idea nace de un juego con Jerónimo Parada, amigazo de la vida y coautor del libro, y Sebastián Ruiz-Tagle, otro amigo que al principio era parte del equipo. Era la época de las clasificatorias al mundial de Sudáfrica 2010, y teníamos profundo amor al equipo chileno de Bielsa. La literatura la amamos desde siempre. Leíamos notas de periodismo deportivo sobre los jugadores -perfiles biográficos y el típico "uno a uno"-, y jugábamos a transformarlo en un texto que, sin perder esa forma, tuviera la estética y la profundidad de la literatura, con una desmesura acorde al entusiasmo que provocaba ese equipo, la retórica “bielsística” y el fenómeno futbolístico en todas sus dimensiones. Con el tiempo los textos fueron enriqueciéndose, nos interesaron todos los países más que Chile en particular y los resultados escritos fueron escalando hacia lo que finalmente fue Pelota Sudaca (2015), y luego Pelota Cosaca (2018), como partes de una serie. El objetivo fue utilizar a personajes que gozan de un estatus muy cercano al del héroe mítico, para hacer una semblanza de las épocas, lugares, ideas, momentos e historias que representan. Y por sobre todo: divertirnos y divertir.

¿Qué posee de atractivo el formato del perfil/biografía para contar una historia? ¿Por qué elegirlo por sobre otros?

Yo creo que más que el formato en sí, es el formato aplicado en este contexto. Los jugadores de fútbol más virtuosos cargan consigo expectativas y deseos de la hinchada que alcanzan dimensiones surreales. La pasión que el juego y sus protagonistas generan es tan intensa que, consciente o inconscientemente, sus vidas han pasado a formar parte del espíritu de su época y pueden conectarse con fenómenos de toda índole que en apariencia son totalmente ajenos. Individualizar a estas superestrellas en perfiles biográficos nos permite navegar por las fascinantes mareas del océano que es el inconsciente colectivo y el nuestro propio.

¿Existieron diferencias creativas y/o de perspectiva con tu colega, considerando que ambos son profesionales de áreas muy diferentes? ¿Cómo las solventaron?

No creo que nuestros estudios universitarios hayan sido particularmente relevantes en nuestro proceso creativo. Sí lo fue nuestro amor por la literatura, el conocimiento y el fútbol, y un instinto estético e ideológico que nos acerca en muchos aspectos. Cuando trabajas en un proyecto artístico bajo un concepto común, es imposible tener diferencias creativas que no se solucionen bajo parámetros lógicos. Muchas veces las "diferencias creativas" creo que aparecen cuando trabajas sobre un concepto incompleto o nublado por el ego.

¿Por qué crees que el fútbol ha coexistido siempre tan bien con la narración? ¿Qué lo puede convertir en algo literario?

No me parece que el fútbol sea particularmente "narrativo" más que cualquier otro asunto humano. Creo que cuando nos proponemos contar historias, todas nuestras experiencias vitales son potenciales herramientas de la creación literaria. De seguro veremos muy pronto que fenómenos súper profundos como la revolución feminista o el regreso de los nacionalismos, inspirarán grandes obras artísticas. Lo que sí pienso es que el fútbol, por su abrumadora masividad, nos permite conectarnos con los asuntos de nuestra época de una manera muy particular, con una intensidad y delirio que nos pareció que daban interesantes y originales perspectivas de lo que ocurre en nuestro entorno.

¿Qué tal ha sido la recepción del libro?

Al parecer ha sido buena. Rodrigo Pinto nos hizo una crítica muy generosa en El Mercurio, y en todo el proceso de difusión en prensa cuando lo lanzamos había mucha buena disposición hacia la propuesta. De todas maneras, algo que particularmente me conmovió fue oír mientras leíamos textos en las presentaciones de Santiago y Valparaíso, las risas espontáneas de la gente. Para nosotros es un libro de comedia, nos divertimos muchísimo haciéndolo y constatar que a otros también les entretiene a mí personalmente me hace feliz.

¿Alguna influencia literaria en particular sobre ustedes?

Creo que podríamos mencionar a Bolaño y "La Literatura Nazi en América" como una importantísima influencia en este libro. Probablemente Borges también lo es, y sin duda Homero. Después ya todos los libros que hemos leído en la vida y los que creímos haber leído, pero a pesar de todo existen en nuestra memoria, y los que son por supuesto directamente mencionados en las historias.

¿Qué otros proyectos tienen en mente en el corto y largo plazo?

Tenemos una novela en mente en la que estamos empezando a trabajar que no tiene relación alguna con Pelota Sudaca y Pelota Cosaca. Estamos muy entusiasmados con aventurarnos a lo desconocido en términos creativos.

Pelota Cosaca, de Andrés Santamaría y Jerónimo Parada, se encuentra disponible en librerías bajo la tutela de La Pollera Ediciones.

Por Daniel Gallardo

Vinculación con el Medio – Periodismo PUCV

*Fotografía: Jerónimo Parada y Andrés Santamaría (sosteniendo el libro Pelota Cosaca). Gentileza de Andrés Santamaría.