Katherine Finschi: “El espíritu de superación y el trabajo en equipo son claves en el rugby”

La ex alumna de la Escuela de Educación Física es capitana del equipo Viña Old Girls y de la selección regional de Rugby. Además, realiza clases en un colegio y talleres de rugby.

Marzo 2020

Katherine Finschi (38) conoció el rugby a los 24 años gracias a la invitación de una amiga cuando estaba finalizando la carrera de Pedagogía en Educación Física en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Pese a que la amiga que la había entusiasmado desistió al poco tiempo, Katherine se tomó el tema muy en serio y tras un mes de un arduo entrenamiento comenzó de inmediato a competir junto al Viña Rugby Club en el torneo nacional. Sería el principio de una incipiente carrera.

"El rugby femenino empezó en la Región de Valparaíso el año 2005 y yo partí entrenando en 2006. Antes de jugar rugby practicaba gimnasia olímpica y otros deportes, así que siempre tuve incorporada la rutina deportiva", asegura.

Viña Old Girls de la mano de su capitana se ha convertido en una de las principales potencias del rugby femenino nacional y su palmarés así lo demuestra: campeonas nacionales en 2013, 2017 y 2019 y campeonas five playa (2017 y 2018).

El trabajo y la disciplina ha seguido cosechando frutos y en enero se consagraron campeonas de la primera edición femenina del Rugby Seven que se realiza en Reñaca derrotando a distintos clubes nacionales y doblegando también a los representativos provenientes de Argentina y Ecuador.

"Cada una de las que jugamos le pone su grado de profesionalismo porque monetariamente no hay nada. Nosotras nos pagamos los viajes y todo. Se ha visto un avance en materia de desarrollo físico y en lo que implica la seriedad de jugar un torneo. Hay entrenamientos y además la que no entrena por fuera no puede jugar porque no le da el físico para hacerlo. El rugby seven es muy rápido", afirma.

EXPERIENCIA INTERNACIONAL

Las buenas actuaciones de Katherine le han permitido formar parte de la selección chilena femenina de rugby seven y de five playa. Con el combinado nacional participó en los Juegos Odesur y en los Juegos Bolivarianos cosechando una medalla de bronce y una de plata en cada una de las competencias.

"Cuando estás con la selección puedes conocer otras realidades y compartes con jugadoras de otros países y te das cuenta que, por ejemplo, Brasil y Argentina son mucho más profesionales en el ámbito deportivo en comparación a Chile", reflexiona.

La ex alumna de EFI destaca también la experiencia recogida en competencias que se han desarrollado en países donde el rugby tiene un desarrollo y nivel mucho más alto que en Sudamérica.

"Tuve la oportunidad de ir a jugar un campeonato a Estados Unidos, en Las Vegas, y ahí se ve otro tipo de competencia, a nivel de potencias mundiales como Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda o Sudáfrica. Fue una de las mejores experiencias que he tenido gracias al rugby", señala.

MÁS QUE UN DEPORTE

En la actualidad la profesora realiza clases en el colegio Arturo Edwards de Valparaíso; imparte un taller de rugby a los niños más pequeños (5 -7 años) de Viña Rugby Club y también es profesora de pole dance hace un par de años en un centro de Viña del mar.

La docente no ha podido enseñar el deporte que ha practicado en los últimos años en el establecimiento educacional donde trabaja, ya que asegura aún existen muchos mitos respecto a la violencia y rudeza que implica la práctica del rugby.

"Si bien es un deporte de contacto, la idea es que tu evadas al rival no que vayas a chocarlo. Una busca los espacios por donde pasar, ahora la forma de parar a la persona que va con el balón es a través de un tackle, pero es muy técnico, no te van a botar para golpearte", explica.

Entre los principales beneficios de este deporte, según la capitana de Viña Old Girls, se encuentra el incentivo al compañerismo, el esfuerzo y a la sana competencia con el rival.

"El espíritu de superación y el trabajo en equipo son claves en el rugby. Hay que ocupar las fortalezas y trabajar en las debilidades que tiene cada jugador/a en cancha. Además, permite desarrollar el taiming y la coordinación al momento de realizar jugadas practicadas o al avanzar en bloque cuando atacas o defiendes. Hay mucho juego táctico y técnico", indica.

EL SELLO PUCV

Para Katherine, en base a su experiencia y la de sus ex compañeros y compañeras, el aspecto más destacado de la Escuela de Educación Física de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso radica en la amplitud de posibilidades laborales que ofrece a sus titulad@s.

"El docente que sale de la PUCV tiene un sello claro porque es muy completo y se puede desarrollar en diferentes ámbitos de buena manera porque maneja bien los conocimientos y eso es gracias a la calidad de la formación", puntualiza.

En la misma línea, la buena preparación que entrega la carrera le permitiría a quienes egresen desde ahí interactuar con distintos grupos de interés y, por ende, desenvolverse en diferentes escenarios.

"Te puedes desempeñar en un jardín infantil, colegio o gimnasio. Tendrás la capacidad de enseñarles a todos, desde los más pequeños a los más ancianos y también a personas en situación de discapacidad", asegura.

Equipo Red Alumni PUCV