
El Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso concretó la restauración de una pianola Aeolian, instrumento fabricado en Estados Unidos que permite reproducir música mediante rollos de papel perforado. Su recuperación abre nuevas posibilidades para la docencia, investigación y difusión del patrimonio musical.
La pianola fue adquirida el 8 de marzo de 1929 por T. Steil a la empresa A. Lemaire & Co., en Antofagasta. Posteriormente, fue trasladada a Quilpué y, a comienzos del siglo XXI, adquirida por la PUCV. Junto al instrumento, la Universidad recibió una colección de aproximadamente 200 rollos musicales que actualmente se encuentran vinculados al patrimonio del Fondo Margot Loyola del Instituto de Música.
La restauración surgió por iniciativa del académico del Instituto de Música, Ricardo Álvarez, quien advirtió que el instrumento se encontraba fuera de funcionamiento y gestionó la búsqueda de un especialista para recuperarlo. El trabajo estuvo a cargo de Rodrigo Brito, organista y restaurador, y se extendió durante dos meses, con financiamiento de fondos propios del Instituto de Música PUCV.
Las labores incluyeron el reemplazo de mangueras, la reparación de filtraciones de aire, la recuperación de componentes del mecanismo de los martillos, la confección de un nuevo fuelle para el sistema de movimiento de los rollos y la lubricación del motor. Debido a la antigüedad del instrumento y a la dificultad para encontrar repuestos, también fue necesario elaborar algunos componentes a medida.
El director del Instituto de Música, Samuel Quezada, destacó lo fundamental de recuperar tanto el instrumento como su colección de rollos. "La importancia de este rescate patrimonial no está solamente en la pianola, sino también en los aproximadamente 200 rollos que forman parte de la colección. Estos permiten conocer parte de la música que circulaba y podía escucharse en Chile durante las primeras décadas del siglo XX", señaló.
Asimismo, el académico destacó las posibilidades que ofrece este patrimonio para la formación de los estudiantes, especialmente en asignaturas como Organología y Acústica, donde se estudian los mecanismos de producción y reproducción del sonido. "Su valor para el Instituto de Música está también en las posibilidades que ofrece para investigar y enseñar sobre la historia de la escucha, la música en los espacios domésticos, la circulación de repertorios y las antiguas tecnologías de reproducción musical", agregó.
Por su parte, Ricardo Álvarez, relevó el valor de recuperar un instrumento que permite vincular los contenidos de Historia de la Música con la experiencia directa de escuchar y comprender una tecnología de otra época. “No solamente es que esté reparado, sino que hay muchos rollos que son parte del patrimonio del Fondo Margot Loyola, con distintas músicas de esa época que ahora se podrán escuchar", señaló.
La encargada del Fondo Margot Loyola, María Eugenia Cisternas, destacó la importancia de conservar este instrumento y facilitar el acercamiento de la comunidad a su historia. “Su restauración abre nuevas posibilidades para conocer, estudiar y escuchar estos registros, acercando a las nuevas generaciones a las tecnologías y prácticas musicales de otras épocas", indicó.
De esta manera, la restauración permite que la pianola y su colección de rollos puedan ser conocidas, estudiadas y escuchadas por estudiantes, investigadores y público interesado en el patrimonio musical.
Por Florencia Basualdo
Facultad de Filosofía y Educación