Asimetría de la información en el mercado de capitales chileno: el mayor enemigo de los accionistas minoritarios

Dentro de los países de América Latina, Chile es el que tiene la más alta concentración en la propiedad de los accionistas. Un grupo de investigadores de la Escuela de Comercio de la PUCV, conformado por David Cademartori, Berta Silva, Ricardo Campos y Hanns de la Fuente, ha estudiado este fenómeno.

En Chile no existe una fuente de información estándar, confiable y comprensible para que los inversionistas evalúen la calidad de los gobiernos corporativos y la eficacia de los datos revelados por las compañías, lo que afecta especialmente a los accionistas minoritarios.

Los datos se encuentran dispersos, ya que provienen de distintas fuentes, entre ellas, la bolsa de valores, la prensa, reguladores, evaluadores del mercado y los informes publicados por las compañías.

Sin embargo, ninguna proporciona información con valor agregado, de manera continua o con análisis que permitan realizar prospecciones futuras del mercado. Así, por ejemplo, la que entregan las empresas son los estados financieros, memorias que se encuentran en distintos formatos, reportes sin una periodicidad estándar, pero muy pocos indicadores financieros.

En este contexto, en nuestro país se han producido procesos complejos que demuestran la asimetría de información entre los controladores y los accionistas minoritarios, como ocurrió con los casos de La Polar, Enersis, Cascadas, SQM, entre otros, lo que evidencia que la legislación vigente y la regulación son insuficientes para proteger a los inversionistas minoritarios.

En ese sentido, se requiere una fuente confiable para conocer la calidad de la gestión de la empresa en la que invierten. Además, existe una carencia de productos de esta naturaleza a nivel latinoamericano.

CONTEXTO OBSTACULIZA A LAS PYMES

En Chile, el empresariado se encuentra fuertemente basado en una estructura de carácter familiar y está afectado por dos aspectos que limitan el desarrollo: la sucesión de la empresa a los herederos y la escasa disponibilidad de recursos para inversión en I+D, lo que afecta directamente en el grado de innovación.

Este contexto imprime una marcada concentración del financiamiento por la vía del mercado de capitales de solo empresas de gran envergadura, y un bajo grado de difusión y de aceptación por parte de las pymes en dicho mercado, dejándole a estas últimas únicamente la posibilidad de acceder al mercado bancario o utilizar los ahorros familiares.

Por otro lado, el mercado bursátil en nuestro país tiene características que le imponen restricciones, y una de ellas es su alta concentración de la propiedad. En efecto, los cinco primeros accionistas en Chile cuentan en promedio con más del 75% de la propiedad total. El 62% de las empresas supera el 80% de la propiedad con dichos cinco accionistas. Lo anterior contribuye a generar importantes asimetrías de información, tanto respecto de los inversionistas minoritarios como al mercado en general, debido que a los accionistas no les es atractivo proporcionar mayor información -aparte de la que obliga la ley-, y además lo hacen con información de poca calidad debido a la débil legislación.

Otra característica del mercado bursátil chileno es la importancia que tienen algunos inversionistas minoritarios institucionales, como son las Compañías de Seguro, Fondos Mutuos y Fondos de Inversión, pero por sobre todo a través de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

Hechos recientes han demostrado que dichos inversionistas minoritarios (inclusive las AFP), no siempre pueden recabar información relevante y necesaria. Por lo anterior, se hace justificable un mecanismo que colabore con el aumento de la transparencia en el mercado.

ALTA CONCENTRACIÓN EN CHILE

“Dentro de los países de América Latina, Chile es el que tiene la más alta concentración en la propiedad de los accionistas. Aquí, durante mucho tiempo se optó por fuentes de financiamiento externo (créditos bancarios, bonos o deuda) a contraposición de los países sajones que prefieren emitir acciones para desarrollar nuevos proyectos. Hay una lógica distinta. Uno no necesita el 75% de las acciones para controlar una empresa. Se requiere bastante menos”, advierte el académico de la Escuela de Comercio, David Cademartori.

El profesor agrega que antes de la modificación a la ley tributaria chilena, existía un sistema integrado que permitía al accionista usar como crédito el impuesto que pagaba la empresa. “Esto ocurre en pocos países en el mundo. No somos comparables con los de la OCDE respecto a la carga tributaria”, precisa.

Cademartori es enfático en señalar que cuando la propiedad está concentrada en pocas manos se producen asimetrías de información. Es decir, los datos que se disponen como empresa son distintos a los que tiene el inversionista. La relación es directamente proporcional: mientras más concentrada esté la propiedad, mayor es la asimetría de información.

“En Chile esto es clarísimo y hay una atenuante que se vincula a las AFP. Como una externalidad positiva, éstas han contribuido a disminuir la asimetría de información, pues tienen derecho a contar con un director y esto ha obligado en ocasiones a las compañías que administran las pensiones a entregar información que no querían difundir”, aclara el académico.

Al respecto, recuerda dos ejemplos clarificadores. “Recientemente, la empresa Entel planteó un aumento de capital y José Antonio Guzmán –que representaba a la AFP Habitat- dijo que no aprobaría este incremento si no se sabía para qué se usarían los recursos. El director de una compañía se opuso a la oferta de acciones (cuando una empresa quiere controlar a otra), pues el precio no era el correcto. Allí se ven dos mecanismos donde se aprecia que se ha mejorado la asimetría de información cuando se cuenta con directores independientes, no elegidos por los controladores”, explica.

En la medida que los gobiernos corporativos sean de calidad, van a estar dispuestos a entregar mejor información al mercado y esa es otra manera de disminuir la asimetría de la información, agrega el académico.

La crisis en los mercados financieros se relaciona con el fenómeno del spillover (rebalse), donde se trasladan los fondos de un mercado a otro, pasando a uno menos volátil e incierto. A modo de ejemplo, las AFP en algunos momentos invierten menos en el extranjero o dentro del país, buscando mayores certezas.

Los casos recientes de La Polar, SQM y Cascadas se vinculan al ámbito de los gobiernos corporativos y del directorio. “En La Polar se activó deuda. También hubo responsabilidad en las auditoras que fallaron. Si bien se generan los estados de acuerdo a la información que reciben de los clientes, hay procedimientos que deben seguirse. Es indispensable avisar a los clientes antes de repactar las deudas. Hubo, sin duda, una gran irresponsabilidad del gobierno corporativo”, destaca.

CENTRO PARA ACCIONISTAS MINORITARIOS

La Escuela de Comercio de la PUCV, a través de un Fondo Semilla interdisciplinario otorgado por la Vicerrectoría de Investigación y Estudios Avanzados, creó el Centro de Información Accionistas Minoritarios (CIAM-C) con la misión de fomentar el crecimiento sostenible de los accionistas en las empresas a través del compromiso con las partes interesadas, centrándose en los intereses de los inversionistas minoritarios.

El CIAM-C es dirigido por el académico Hanns de la Fuente, mientras que el subdirector es el profesor David Cademartori. Entre los objetivos que persigue el Centro está el convertirse en el impulsor de un mercado con menor asimetría de información accionaria, llegar a ser un referente para los inversionistas menores en Chile, constituirse en un Centro de Recursos de Información para los intereses de los accionistas, desarrollar y difundir investigación científica relacionada, y ser un soporte técnico al momento de la toma de decisiones.

Son 15 años de investigación en este tema con los que cuenta la Escuela de Comercio, período en el que se han desarrollado diversos estudios que miden las asimetrías de información y la calidad de los gobiernos corporativos, y en los que también han participado los académicos Ricardo Campos y Berta Silva.

“Nosotros pretendemos entregar información al accionista minoritario que no encontrará en otras partes. Si este Centro es capaz de contribuir a disminuir las asimetrías, va a generar beneficios para todo el mercado de capitales, porque va a disminuir el costo de capital y favorecerá la realización de proyectos que antes eran rechazados. Nuestro objetivo es brindar información agregada y analizada, colaborando en las decisiones que tomen los inversionistas minoritarios, aportando de esta manera al vínculo que la Universidad tiene con la sociedad a través de la generación y transmisión del conocimiento”, concluye el Dr. de la Fuente.

Por Natalia Cabrera

Centro de Información Accionistas Minoritarios