PUCV otorga distinción Doctor Scientiae et Honoris Causa a Hugo Francisco Bauzá: “He aprendido para enseñar”

El destacado filólogo e historiador argentino es reconocido a nivel internacional por sus estudios sobre el mundo clásico, las letras, el mito del héroe y el imaginario, entre otros aspectos vinculados al pensamiento universal.

04.10.2019

En la Sala Quinto Centenario de la Casa Central de la PUCV, se desarrolló la ceremonia de investidura como Doctor Scientiae et Honoris Causa del profesor de la Universidad de Buenos Aires, Hugo Francisco Bauzá.

El académico es Doctor en Letras y Doctor en Filosofía y Letras. Se ha destacado a nivel internacional como escritor en diferentes obras y tiene publicados con su nombre más de un centenar de artículos en revistas y publicaciones periódicas sobre su especialidad: la cultura clásica y su pervivencia en la modernidad.

En el marco de las XXVIII Semanas de Estudios Romanos, la PUCV le otorgó la investidura como Doctor Scientiae et Honoris Causa. El profesor Bauzá asistió por vez primera a esta actividad en 1994 y ha estado presente en múltiples ocasiones. Este año realizó dos exposiciones: una sobre Virgilio y otra sobre Heinrich Schliemann y Troya.       

El Dr. Raúl Buono-Core, director del Doctorado del Instituto de Historia de la PUCV, efectuó el discurso de Laudatio, donde destacó que el pensamiento de Hugo Francisco Bauzá tiene como característica principal la interdisciplinariedad.

“La obra del profesor Bauzá es ampliamente conocida en el mundo científico hispanoamericano, como también en Francia e Italia. Es autor de 24 libros y numerosas publicaciones entre artículos y ensayos. Sus contribuciones científicas se ocupan de diversas áreas en la historia del mundo antiguo, de los estudios del mundo clásico y de las letras, en particular el mito del héroe y del imaginario. Su obra ha ayudado a muchas cohortes de estudiantes, tanto en universidades argentinas y extranjeras, donde sus libros son conocidos y un referente. En Chile, por ejemplo, es uno de los mayores referentes del intelecto argentino”, indicó.

El profesor Buono-Core destacó que su obra ha engrandecido el valor de los estudios que se realizan desde Finis Terra sobre el mundo clásico y desde el mundo clásico al pensamiento universal. El Dr. Bauzá también es una figura relevante en el campo de la filología y su trabajo ha sido reconocido internacionalmente. Ha traducido las obras completas de Terencio, Virgilio, Tibulo y Propercio.

El Dr. Bauzá es profesor titular en el Departamento de Artes de la Universidad de Buenos Aires durante más de 40 años. Grecia y Roma ha sido su gran problemática. Ha desarrollado estudios en la Universidad Complutense de Madrid, la UNAM, Santiago de Compostela y otras. También en la Escuela Normal Superior de Pisa.

Ha sido becado por distintas instituciones entre ellos el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, el Centro de Lingüística Aplicada de Washington, Gobierno de Italia, Gobierno de Francia, Gobierno de Canadá, etc. Dentro de sus reconocimientos se le ha conferido el Premio de Literatura del Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires.

SECRETARIO GENERAL: “ES UN GRAN EMBAJADOR”

El secretario general de la PUCV, José Luis Guerrero, leyó el decreto que otorga la investidura y se refirió a la importante contribución que hace al desarrollo de la historiografía antigua y los estudios clásicos, la literatura, filología e historia de Grecia.

“Destacamos su interés por compartir sus conocimientos. Es innegable su apoyo internacional a las actividades del Instituto de Historia, especialmente como miembro integrante de la comisión organizadora de la Semana de Estudios Romanos y como expositor de la misma, siendo un gran embajador de esa unidad académica. Su trayectoria es reconocida a nivel internacional y ha integrado diversas organizaciones”, precisó.

Finalmente el profesor Hugo Francisco Bauzá señaló que “me siento sumamente honrado por la distinción y espero en todos mis actos actuar en consonancia con el reconocimiento que acabo de recibir”.

El homenajeado académico se refirió a tres momentos de orden afectivo en su vida. “Recuerdo a mi abuelo materno, que fue oficial de marina en la época que navegaba a vela a fines del siglo XIX. En 1899, emprendió el viaje en la fragata Sarmiento y el recorrido duró alrededor de 637 días. La nave descendió desde Buenos Aires hasta el Cabo de Hornos y ascendió al puerto de Valparaíso, una ciudad muy pujante, no había sido víctima del terremoto, de la crisis del carbón y del Canal de Panamá. La nave amarró en Valparaíso durante cinco días. Fue un momento clave, los dos presidentes de Chile y Argentina, Errázuriz y Roca, se abrazaron. Mi abuelo estuvo presente ahí y para mí ese día se fortalecieron los lazos amistosos entre ambos países”, afirmó.

“También recuerdo a mi padre que viajó varias veces a Santiago de Chile y a mi primer profesor de griego, que tenía la generosidad de aprender para enseñar. Si he hecho algo, es que he aprendido para enseñar”, concluyó.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio

Fotos: Ángela Tobón Coral