En EEUU

Académico del Instituto de Química recibió dos importantes reconocimientos

El Dr. Alexis González obtuvo dos galardones por el aporte de sus trabajos como investigador en el ámbito de la fisiología renal.

El Dr. Alexis González, académico del Instituto de Química de la PUCV, recibió recientemente dos importantes reconocimientos en Estados Unidos por el aporte realizado a través de sus trabajos como investigador en el ámbito de la fisiología renal.
El profesor Alexis A. González es Licenciado en Biología y Doctor en Ciencias Biológicas Mención Fisiología. Realizó un Postdoctorado en Fisiología renal en la Universidad Tulane en EE.UU.

El primero fue otorgado en febrero pasado en New Orleans por la American Federation for Medical Research en conjunto con la Southern Society of Clinical Investigation, agrupaciones que reúnen a miles de especialistas del sur norteamericano en ciudades como Alabama, Tennessee, Texas, Mississippi y Louisiana, precisamente en las áreas de investigación clínica y aplicada.

En marzo, el académico de la PUCV, recibió otro premio en Boston, esta vez otorgado por la American Physiological Society. El Dr. González obtuvo el "International Early Career, Physiologist Travel Award", que se entrega a investigadores jóvenes y se elige entre pares, previa nominación.

El profesor Alexis A. González es Licenciado en Biología de la PUC, Magíster de la PUC, Doctor en Ciencias Biológicas Mención Fisiología y realizó un Postdoctorado en Fisiología renal en la Universidad Tulane en EE.UU.

"Como investigador, estoy dedicado a investigar la fisiología renal y los mecanismos moleculares y bioquímicos que explican el desarrollo de algunas enfermedades renales que se manifiestan en momentos tardíos como la hipertensión y diabetes. Buscamos marcadores moleculares y cambios en la expresión de ciertas proteínas con roles importantes en el manejo del sodio, el transporte de agua y el manejo fisiológico de nuestro volumen corporal. Alteraciones patológicas como la hipertensión y diabetes podrían ser monitoreadas a través de cambios en la expresión de estas proteínas como mecanísmo de prevención. Recordemos que uno de los órganos que más sufre daño en este tipo de enfermedades es el riñón".

¿Cómo recibió estos dos premios otorgados por investigadores norteamericanos?

"Me motivan mucho estos reconocimientos y confirman mi pasión por la fisiología renal. Lo que uno descubre en el laboratorio podría tener una aplicación clínica en el futuro, aunque no tan cercano. Lo que es posible investigar sobre el riñón, puede generar estudios translacionales los cuales tratan de aplicarse a humanos para ver si esa proteína "x" que cambió en modelos animales también lo hace en humanos".

¿Fue muy difícil postular a ambos reconocimientos?

"Para postular es importante la trayectoria de cada investigador y lo novedoso de las publicaciones. En ambos casos, presenté aspectos de mi proyecto FONDECYT sobre el rol de la renina y sus receptores en el riñón, cómo influyen en el desarrollo de la hipertensión y la enfermedad renal".

INVESTIGACIÓN AVANZADA EN EE.UU.

¿Cómo se aprecia la investigación aplicada en un país como Estados Unidos donde llegan excelentes investigadores de todo el mundo?

"Allá la investigación es bastante competitiva, los que estudiamos la fisiología renal estamos en cierta manera relacionados con el interés inmediato de los médicos. Ellos quieren saber qué está pasando con la investigación básica, que es lo que se hace en los laboratorios. Los médicos con visión de futuro asocian este trabajo en ciencia básica a la posibilidad de una aplicación por ejemplo, en el desarrollo de un medicamento".

Usted integra un laboratorio con otros expertos de la Universidad...

"Trabajamos en el Laboratorio de Química Biológica con varios investigadores donde básicamente realizamos nuestros proyectos individuales. Allí colaboro con los profesores Andrés Sarrazín, Marcela Julio, Javier Bravo, Juan Reyes, Nelson Osses, Leda Gúzman y Jorge Escobar. Es un equipo amplio y muy diverso, lo que nos permite interactuar y entregarnos sugerencias a la hora de abordar nuevas investigaciones y proyectos".

¿Qué puede agregarnos de su trayectoria como investigador?

"Llegué a la PUCV en 2012. Cuando egresé en 2001 de la PUC empecé a trabajar en el área de la endocrinología, en las bases moleculares de la hipertensión. Es un ámbito muy específico, que se relaciona con mutaciones de ciertas enzimas y cómo éstas pueden afectar la presión arterial. Seguí con este tema durante mi doctorado y trabajé con el Dr. Carlos Vio de la PUC, quien es especialista en fisiología renal e hipertensión. Después hice mi post doctorado en Estados Unidos en la Universidad de Tulane sobre esta línea con el Dr. Gabriel Navar, un connotado experto a nivel internacional".

¿Mantiene vínculos con expertos norteamericanos?

"Tengo colaboración con académicos donde hice mi postdoctorado. Mantenemos vínculos entre ambos laboratorios y podemos hacer trabajos conjuntos. Ellos cuentan con técnicas más sofisticadas, eso si, ya que en Estados Unidos, el nivel es bastante competitivo".

¿Qué desafíos enfrenta a futuro como investigador?

"Con el profesor Waldo Quiroz y Manuel Bravo del Instituto de Química estamos estudiando el efecto de metales pesados en células del riñón. Las cultivamos y vemos qué ocurre. Es sencillo, las personas que viven en lugares contaminados, toman agua contaminada, la función del riñón es concentrar la orina -nosotros ahorramos agua reciclándola en nuestro cuerpo- pero también concentra metales pesados como el arsénico. Estos metales podrían estar en directo contacto con estas células tubulares renales. Queremos analizar qué ocurre, ya que esto podría traer efectos en la salud, como disfunción tubular o fibrosis en el riñón".

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio

Juan.roldan@ucv.cl