Decenas de canciones y danzas del folclor chileno ahora podrán ser tocadas en piano

Temas registrados por Margot Loyola fueron adaptados por la profesora PUCV María Angélica Beláustegui, quien publicó libro con Ediciones Universitarias de Valparaíso.

24.11.2015

Pocos son los temas del folclor chileno escritos para piano. María Angélica Beláustegui, profesora del Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y pianista, decidió cambiar en parte dicha carencia y se propuso adaptar a dicho instrumento canciones y danzas surgidos desde el Norte íntimo y religioso a la fría Patagonia.

El resultado está en “Retrato musical de Chile de norte a sur”, obra publicada por Ediciones Universitarias de Valparaíso gracias al patrocinio de la convocatoria 2015 del Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura, así como del propio sello de la PUCV.

LA “MAESTRA” CONOCIÓ TODAS LAS ADAPTACIONES

En la presentación de la obra, en la casa central de la universidad, su autora explicó el origen del texto: “Yo quería primero hacer un libro de música chilena para niños, porque si bien hay muy lindas rondas alemanas y de otras procedencias, también acá tenemos hermosas rondas y otras canciones infantiles”.

Entonces se acercó a destacada folclorista e investigadora Margot Loyola, pues sabía que ella contaba con un vasto registro de temas que podían servirle. Fue cuando Beláustegui se enteró de que la “maestra” tenía a disposición una gran cantidad de temas folclóricos chilenos que nunca habían sido adaptados al piano. Y así cambió el propósito de su trabajo y se abocó a conocer y adaptar canciones y danzas que recorren Chile desde la pampa a las tierras más australes.

El libro, cuyas adaptaciones fueron hechas a partir de registros sonoros, está orientado a los músicos pianistas amantes del folclor. Además, muchos temas fueron transportados a otras tonalidades, mientras que otros han sido adaptados para piano a cuatro manos, como es el caso de los bailes de La Tirana.

Sobre el trabajo con quien obtuviera el Premio Nacional de Arte en 1994 y falleciera en agosto pasado, la profesora Beláustegui contó que se hizo durante cerca de tres años, a principios de la década anterior. “Yo tocaba ante ella las adaptaciones. Margot conoció cómo quedaron todas las piezas en piano y se mostró muy contenta. Sólo me hizo unos reparos en las piezas mapuches, pues emplean otra escala tonal”.

La autora, quien fue acompañada en la presentación por Osvaldo Cádiz, profesor, investigador y director de la Academia Nacional de Cultura Tradicional “Margot Loyola Palacios”, es académica del Instituto de Música PUCV desde hace cuatro décadas y estudió Interpretación Musical en la Universidad de Chile. También ha actuado con diversas orquestas del país.

Por Claudio Abarca

EUV