Dr. Antolín Sánchez en la PUCV: “María Zambrano fue una pensadora independiente”

El académico del Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España estuvo en Casa Central para presentar las obras completas de la ensayista española.

09.05.2016

Con la presencia de alumnos de establecimientos escolares que conocieron aspectos de la obra y la vida de la filósofa española María Zambrano, finalizó el II Encuentro Internacional: Ciudad, Memoria y Espacio Político en Iberoamérica que contempló sesiones en Valparaíso, Santiago y Viña del Mar.

En la Sala Quinto Centenario de Casa Central, el Dr. Antolín Sánchez, investigador del Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), presentó las obras completas de María Zambrano, destacada filósofa española que vivió en el exilio a partir de 1939, contexto en el que desarrolló un pensamiento en que unió la filosofía con la poesía.  

La actividad se relaciona con las iniciativas que desarrolla el Instituto de Filosofía de la PUCV para vincularse con el medio escolar y dar a conocer a autores poco conocidos en el ámbito de la filosofía.

Zambrano criticó el pensamiento occidental y planteó que le faltaba “intuición”. Fue discípula de Xavier Zubiri y amiga de José de Ortega y Gasset. Coincidió con Antonio Machado, a quien admiraba. Su obra tardó en ser reconocida en España, pero recibió los máximos galardones que ofrece su país: el Premio Príncipe de Asturias en 1981 y el Premio Cervantes en 1988.

¿Cuál fue el principal aporte que desarrolla María Zambrano al mundo de la filosofía?

“Su aporte a la filosofía es amplísimo. Su obra es muy extensa y recorre diversas etapas. Se inicia a fines de los años 20 y llega hasta la década de los 80. Es una obra compleja, con extensas etapas y hay un acontecimiento que marca un antes y un después en sus creaciones: la guerra civil española que fue la antesala de la Segunda Guerra Mundial. Para María Zambrano esta etapa se relaciona con el exilio en 1939 y regresa a España recién en 1984, siendo una persona mayor y habiendo vinculado el exilio con una forma de pensar, de vivir y entender la filosofía. Fue una experiencia y una categoría vital, filosófica, hermenéutica y política”.

Uno de sus aportes a la filosofía se relaciona con el concepto de la razón poética...

“La razón poética es un término muy singular, equívoco, contradictorio en sí mismo. Ella lo ocupó por vez primera en Chile durante su estadía acá, precisamente en el epílogo de una antología de poetas chilenos que apoyaban a la República de España titulada Madre España. En el epílogo alude al término razón poética como un tipo de razón cuya vocación es rescatar aquellos ámbitos de la vitalidad humana que han quedado al margen, en sombras, despreciados por el desarrollo de la razón occidental, por los despliegues más canónicos de esta racionalidad más analítica y discursiva”.

“Zambrano considera que esta situación de crisis y violencia radical a raíz de los totalitarismos que enfrenta el hombre en el siglo XX es fruto de los reduccionismos de la razón analítica, que finalmente se ha olvidado de aquellos aspectos más importantes del ser humano, lo que se relaciona con otras regiones de la humanidad como la pasión, el sentimiento trágico, la esperanza, la intuición, la congoja, el dolor. Todo un continente de elementos que el racionalismo occidental ha despreciado”.  

Dentro de su corriente, ella es considerada como una mirada de la mujer que aporta a la filosofía…

“Es un emblema de la presencia de la mujer y de lo femenino a la filosofía y al pensamiento. En ese sentido, es contemporánea a Hannah Arendt, Edith Stein y Simone Weil. Son cuatro mujeres filósofas importantísimas que están en la primera línea del pensamiento contemporáneo. Zambrano a lo largo de su obra dedicó muy brillantes reflexiones a figuras femeninas como Antígona, gran personaje trágico de Sófocles”.

¿En España se estudian los textos de Maria Zambrano en etapa escolar?

“Zambrano se está poniendo de moda en España. A raíz de su centenario que se conmemoró en 2004, se efectuaron diversos seminarios y publicaciones. Hoy se escribe mucho sobre su obra, se hacen tesis doctorales y su pensamiento es cada vez más conocido. No obstante, todavía no ha llegado a insertarse en el mundo académico, lo que es lógico. Ella es una pensadora muy poco academicista. Fue una pensadora independiente y su obra fue muy difícil de domesticar”.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio