Entrevista a Ney Rosauro: “La tradición da una identidad a cada compositor”

El destacado intérprete en percusión proveniente de Brasil se encuentra esta semana de visita en la Universidad, gracias a las gestiones del profesor del Conservatorio de Música, Nicolás Moreno, quien ha interpretado su música en nuestro país.

15.10.2015

Ney Rosauro es reconocido a nivel internacional como uno de los compositores más originales y dinámicos en la creación de obras para percusión y orquesta. Aunque nació en Río de Janeiro, hoy está radicado en Miami donde efectuó su doctorado en música.

Sus creaciones han sido interpretadas en varios países y su técnica para tocar la marimba con cuatro baquetas es un referente para los estudiantes que se dedican a este instrumento.

Esta semana, el músico brasileño se encuentra de visita en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso como artista invitado al Festival Internacional de Música Contemporánea Darwin Vargas. Su arribo fue posible gracias a las gestiones del profesor del Conservatorio de Música PUCV y director del Grupo Percusión Valparaíso, Nicolás Moreno.

Rosauro es primera vez que visita Valparaíso y como solista se ha presentado en más de 40 países. Ha editado nueve discos compactos, los que han contado con el beneplácito de la crítica especializada. Esta semana en Viña del Mar efectuó el estreno mundial del concierto N°2 para vibráfono y orquesta, invitado por la PUCV.  

¿Por qué eligió dedicarse a la percusión considerando la enorme variedad de estilos rítmicos que ofrece la música brasileña?

“Empecé a tocar la guitarra y el contrabajo interpretando música popular. Después fui a la Universidad a estudiar composición con diligencia. Estaba acumulando conocimientos para especializarme en otros instrumentos aparte de la guitarra. Toqué violín, flauta y oboe. Cuando estaba por graduarme fui a un concierto de marimba y vibráfono, fue amor a primera vista. Decidí que me iba a dedicar a la percusión por ser un instrumento nuevo y que me daría muchas posibilidades como compositor utilizando ritmos brasileños. A los 25 años decidí dedicarme a la percusión, era tarde pero ya era músico. Desde entonces, la percusión es mi vida”.

¿En qué se inspiró para componer la obra Concierto para Marimba y Orquesta que ha sido interpretada por más de 2.500 conjuntos a nivel internacional?

“Esta obra la escribí para mi maestría en Alemania. Estaba concluyendo mis estudios y necesitaba tocar un concierto para Marimba. Esto fue en 1986. Las músicas para marimbas y percusión comenzaron a escribirse en la década de los 50. Son instrumentos muy nuevos. El violín tiene más de 500 años, el piano más de 300 y la percusión alrededor de 60 años. En esa época no había conciertos que incluyeran la técnica moderna de las cuatro baquetas. Fue el primer concierto que presentó esta técnica y sus posibilidades. Por eso, fue muy innovador y se reflejó en su popularidad”.

Se ha dicho que en sus composiciones toma elementos del rico folclore brasileño, ¿qué tan importante es la tradición musical de Brasil en sus creaciones?

“Para cada compositor es importante cantar su país y su tradición. Es un término universal. La tradición da una identidad a cada compositor. Si todos compusiesen lo mismo, la música sería muy aburrida. En Brasil tenemos una tradición musical muy grande y me inspiro mucho en Héitor Villalobos, el compositor brasileño más conocido que recogió muchas melodías y ritmos. Él es mi principal influencia”.

Usted ha escrito diversos textos que aportan a la pedagogía de la percusión, ¿ha cambiado mucho la forma de enseñar percusión durante los últimos años?

“Tengo muchos libros y métodos didácticos que escribí para el mercado brasileño y sudamericano. Cuando empecé a estudiar percusión en los años 70, no había conocimiento. Lo poco que había provenía de Estados Unidos o Alemania. Pensé que sería importante que los brasileños tuvieran una pedagogía. Estudié después en Alemania y Estados Unidos. Tengo una experiencia de escuelas distintas y creé mi propia escuela. Mi método es mi visión pedagógica y de una cierta forma escribí métodos para mí. Empecé a tocar a los 25 años, necesitaba aprender percusión rápidamente. En Alemania estudié pedagogía para hacer un método paso a paso. En la música sinfónica es muy importante la sensibilidad y tener un buen sonido”.          

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio