
Con profunda emoción y rodeada del reconocimiento de sus pares, la destacada académica del Instituto de Biología, Vitalia Henríquez, recibió la prestigiosa distinción Fides et Labor, galardón que rinde homenaje a una trayectoria ejemplar que comenzó a gestarse en las aulas de la Universidad hace más de cuatro décadas y que hoy consolida un legado imborrable en la investigación, la docencia y la gestión institucional.
“Siento emociones varias dentro de esta gran ceremonia que nos hizo la Universidad, terminando una etapa que me emociona bastante porque he estado 20 años como profesora, pero también 10 años trabajando como investigadora, asociada a proyectos de investigación. En resumen, son tres décadas desde que volví a la Universidad después de haber obtenido mi grado”, reflexionó la investigadora tras recibir el homenaje.
Su historia con la Casa de Estudios se inició en 1980 como estudiante de la Licenciatura en Biología. Desde sus primeros años sobresalió por su rigor, integrándose tempranamente a los laboratorios de Microbiología y Genética bajo la tutela de los profesores James Robeson y Sergio Marshall. Tras una enriquecedora estancia científica de siete años en el Public Health Research Institute de Nueva York y un paso por el sector privado, regresó al alma mater que la vio nacer. Completó su Magíster en Ciencias Microbiológicas en la PUCV y, posteriormente, obtuvo su Doctorado en Biología Molecular en la École Pratique des Hautes Études de Francia, retornando en 2006 como profesora asociada, para luego alcanzar en 2018 la máxima jerarquía de profesora titular.
Ciencia con impacto y vocación directiva
En el ámbito científico, desde el Laboratorio de Genética e Inmunología Molecular, la académica impulsó con reconocimiento internacional la línea de Biotecnología de Microalgas, liderando proyectos FONDECYT, CORFO y FONDEF orientados a la producción de compuestos de alto valor, antioxidantes, omega-3 y biofertilizantes para una agricultura sostenible.
Sin embargo, su huella trasciende los laboratorios. Su liderazgo la llevó a asumir roles clave en la administración universitaria: fue jefa de docencia, secretaria académica, directora del Instituto de Biología entre 2014 y 2020 y representante de la Facultad de Ciencias ante el Consejo Superior.
“Compartí ambas visiones: de investigación dentro de la Universidad, con grandes logros en proyectos científicos, y también como gestión, que fue un gran privilegio”, destacó.
Sinceridad y el valor de la confianza
Para la profesor Henríquez, la clave del éxito académico y formativo radica en las relaciones humanas transparentes, un sello que intentó impregnar en cada una de las generaciones de pre y postgrado que pasaron por sus aulas.
“La confianza en los profesores es primordial. Para mí siempre la verdad, ante todo, decir las cosas de frente. Me caracterizo por ser una persona muy de frente y la sinceridad para mí es muy importante. Eso significa confianza con las y los alumnos a los que estamos enseñando”, enfatizó.
Al mirar el futuro de Ia institución, la galardonada con la distinción Fides et Labor dejó un mensaje claro para la comunidad: “Me encantaría que todos sientan la identidad PUCV, que sientan que la Universidad es su casa”.
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