Académica española dictó conferencia sobre el arte sacro en la actualidad

La Facultad Eclesiástica de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso organizó la conferencia titulada “Arte sacro actual: entre la modernidad artística y la renovación litúrgica” presentada por la Dra. María Diéguez Melo, profesora de Historia del Arte de la Universidad de Salamanca, España.

11.09.2017

“La renovación que se ha dado en el arte sacro actual va por dos caminos: por lo artístico y la liturgia. En varios momentos estos caminos se han encontrado y han sido divergentes” señaló la Dra. María Diéguez Melo, profesora de Historia del Arte de la Universidad de Salamanca (España), en la conferencia dictada en la Facultad Eclesiástica de Teología de la PUCV.

La investigadora indicó que poco a poco la Iglesia ha ido haciendo suyos diferentes estilos de arquitectura. “Juan Pablo II se acerca de forma especial a los artistas con una carta en 1999, también promovida con el entorno del jubileo. Reconoce que la Iglesia siempre ha sido amiga de las bellas artes. Pareciera que hubiese una divergencia entre la Iglesia y el mundo contemporáneo, y por lo tanto también entre la Iglesia y el arte contemporáneo”, reflexionó la académica.

La profesional agregó que cuando se estudia el arte contemporáneo la interdisciplinariedad olvida la teología y la liturgia, no obstante, existe también un arte religioso para la Iglesia de hoy. “La Iglesia busca a través de esa relación, entre belleza y liturgia, expresar la catequesis y buscar un edificio eclesial que visibilice en el culto y en la realización de los sacramentos lo que la propia Iglesia quiere”, precisó.

ARTE SACRO Y ARTE RELIGIOSO

La académica explicó la diferencia que existe entre arte sacro y arte religioso. El arte religioso es una expresión artística que comunica valores culturales abiertos a la trascendencia o que considera positivamente cuanto atañe al hecho religioso, es decir, explicita alguna fe o confesión. El arte sacro, en cambio, es aquel que deja ver los atributos divinos verdad-bien-belleza participando de la santidad divina, objeto que el artista ofrece a la comunidad cristiana como servicio y ayuda en la transmisión y vivencia de la fe.

“El arte sacro es un arte de servicio litúrgico, una especie de diaconía artística, por lo tanto, ayuda a transmitir el camino de la fe. Participa en el culto divino con estética (bondad artística) e idoneidad (servicio a la liturgia). Las obras del arte sacro están de acuerdo con la fe y se consideran aptas para el culto litúrgico (unidad cultual y cultural)”, destacó la doctora.

Para Francesco Marchisano, ex presidente de la Pontificia Comisión para el Patrimonio Cultural de la Iglesia, el arte sacro nace con el objetivo de ser puesto al servicio del culto divino, y dar a la liturgia lo más bello de la creatividad humana. Asimismo, para él este arte se relaciona con la “esperanza”, la catequesis y el anuncio del Evangelio, ya que confiesa la fe y es llamada a la conversión. Por otro lado, se vincula con la “caridad” con todos aquellos edificios y servicios artísticos que ayudan a estas actividades carismáticas.

FUNCIONALISMO LITÚRGICO ALEMÁN

La primera de las vías de cambio del espacio de la Iglesia que presentó la académica fue la renovación, desde la vivencia litúrgica, ocurrida en Alemania.

Los arquitectos se acercaron al movimiento litúrgico, no quedando solamente en el ámbito teológico, recuperando el valor de la asamblea y de la centralidad del altar dentro del espacio, lo que tendrá una expresión en el llamado funcionalismo litúrgico alemán. El pionero de este estilo es Martin Weber (1890-1941), quien se instala con un estudio para la arquitectura de la Iglesia con el arquitecto Dominikus Böhm. Dos obras de Weber que se pueden destacar son la Iglesia del Espíritu Santo Riederwald y la Iglesia de la Santa Cruz de Frankfurt-Bornheim.

Uno de los exponentes más importantes del funcionalismo litúrgico alemán es el liderado por el arquitecto alemán Rudolf Schwarz (1897-1961). Él trabajó en estrecha colaboración con el teólogo italo-germano Romano Guardini en Burg Rothenfels, donde diseñó la capilla de Quickborn, un gran movimiento juvenil católico alemán dirigido por Guardini. Una de sus obras son la Iglesia del Corpus Christi de Aquisgrán, Alemania. Por último, la profesora mencionó al arquitecto alemán Dominikus Böhm (1880-1955), perteneciente a la primera generación del funcionalismo litúrgico alemán, y a Emil Stefann (1899-1968) considerado uno de los más adelantados de su generación, ya que algunas de sus obras no fueron renovadas luego del Concilio Vaticano II.

CASO FRANCÉS

En Francia la renovación se dio a través del arte contemporáneo. Este país tiene los primeros casos de utilización de materiales contemporáneos dentro de los espacios religiosos, un ejemplo es el de la Iglesia de Notre-Dame du Rancy de Auguste Perret.

Asimismo, aquí surgieron los talleres artísticos donde se realizó un trabajo grupal, que afectó el ámbito civil y eclesiástico. Esta instancia, retomó el arte bizantino y gótico, partiendo de una doble vertiente, por un lado, la Iglesia estaba preocupada de cómo buscar un nuevo arte y cómo se construían las nuevas iglesias, pero también de los artistas que intentaban renovarla.

SOBRE LA CONFERENCISTA

La Dra. María Diéguez Melo es profesora de Historia del Arte de la Universidad de Salamanca, España. Además, es investigadora de arquitectura y arte religioso contemporáneo, miembro del Observatorio Iberoamericano de Arquitectura Religiosa Contemporánea y de la Asociación Latinoamericana para el Estudio de las Religiones (ALER). 

Por Natalia Cabrera Vásquez

Facultad Eclesiástica de Teología