CEA inició ciclo de extensión sobre Asia Pacífico con conferencia de Manfred Wilhelmy

En el marco del próximo Foro APEC 2019 que se llevará a cabo en Chile, el académico se refirió a las oportunidades y desafíos que esa región presenta para nuestro país en el siglo XXI.

03.04.2018

El Centro de Estudios Avanzados y Extensión (CEA) y el Programa Asia Pacífico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso llevaron a cabo la conferencia “Asia Pacífico en el siglo XXI: Oportunidades y desafíos para Chile”, a cargo de Manfred Wilhelmy, director ejecutivo de CEA y profesor del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile. La actividad contó con el patrocinio de la Fundación Chilena del Pacífico y del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, además de la colaboración del Programa SOPLA de la Fundación Konrad Adenauer.

En la ocasión, el experto abordó diversos aspectos y temáticas sobre esa región, así como sus alcances para Chile, todo esto en el marco del próximo Foro APEC 2019 que nuestro país presidirá por segunda vez en su historia. Así, el académico se refirió al contexto de la región Asia Pacífico en la primera mitad del siglo XX, donde predominaba el expansionismo japonés; el colonialismo británico, francés y holandés en el Sudeste Asiático; y la guerra en el Pacífico, marcada por los hitos de Pearl Harbor en 1941, y los ataques de Hiroshima y Nagasaki en 1945. Además, revisó la situación geopolítica que se caracterizó por la competencia entre grandes potencias, el rol político militar de Estados Unidos y el surgimiento de amenazas terroristas.

En cuanto a la segunda mitad del siglo XX, Wilhelmy destacó que la región se convirtió en un polo más dinámico del desarrollo global, marcado por la heterogeneidad tanto en aspectos de tamaño, como de régimen político y nivel de desarrollo. “El orden internacional de la postguerra sitúa un marco indispensable para el desarrollo de la idea de ‘Comunidad del Pacífico’ donde destacan la Cuenca del Pacífico como un mayor espacio abierto al mundo; los vastos espacios marítimos, con eficientes vías de comunicación e intercambio; las interacciones pacíficas entre antiguas y modernas civilizaciones de Asia, América y Oceanía; y el énfasis en la temática de la prosperidad común con una creciente interdependencia comercial y financiera, con prevalencia de las fuerzas de mercado por sobre los criterios políticos de integración”, aseveró.

EL COMERCIO EXTERIOR COMO MOTOR DE DESARROLLO

En el contexto económico, Wilhelmy se refirió a la relevancia del comercio exterior de la región que en 1960 correspondía a cerca del 25% del PGB global, mientras que en la actualidad es el 57%, destacando a China con un aumento del 9 al 37%; Japón subiendo del 21 al 36% y Corea ascendiendo del 15 al 78%. En el mismo ámbito, las tasas de crecimiento son lideradas por China (8.2%), Vietnam (6%) e Indonesia y Filipinas (5.6%).

La competitividad, la facilidad para hacer negocios, la libertad económica y la baja percepción de corrupción, unidas al énfasis que la región ha puesto en temas como la educación, los altos índices de desarrollo humano, la expansión cultural y el destacado puesto a nivel mundial que ocupan importantes universidades, han hecho que la región logre un notable posicionamiento y oportunidades de liderazgo ante el resto de la comunidad internacional. 

Para Chile, el crecimiento de la región de Asia Pacífico ha tenido especial importancia en el desarrollo de Tratados de Libre Comercio. “Una vía para ir avanzado en la integración regional son los TLC. El problema es que los tratados son distintos al regionalismo abierto, globalizante, no discriminatorio que preconiza APEC y los TLC discriminan. Chile ha sido líder en la materia: comenzamos con Corea del Sur en 2004, seguimos con la República Popular China en 2006, también Hong Kong, Japón en 2007, Australia en 2009… Indonesia está firmado y algunos de estos TLC ya están en segunda etapa. Vamos a tener que hablar con los chinos en serio para poder tener uno con Taiwán porque nuestros amigos de Nueva Zelandia ya lo tienen – y como somos amigos, pero competidores comerciales – entonces los vinos, las frutas, los productos del mar de Nueva Zelandia, nos van a afectar en esos mercados. Ha habido cierta timidez chilena en la materia, pero la vamos a tener que sacudir si queremos llegar a algún lado”, aseveró el académico. 

CONCLUSIONES Y ALCANCES

Entre las principales conclusiones, Wilhelmy señaló las prioridades académicas como el desarrollo de sólidas bases de conocimiento, la necesidad de contar con un foco centrado en el sistema regional y desarrollo de las redes de cooperación, los enormes desafíos económicos y comerciales que enfrenta la región en aspectos vinculados a la paz y la estabilidad regional, y el hecho de que el Foro APEC 2019 será el tema central de la política exterior regional durante el gobierno del Presidente Sebastián Piñera.

“Reconozcamos que APEC enfrenta viento en contra. El sr. Trump ya torpedeó el TPP y podría hacer lo mismo con APEC. Además, está el riesgo de guerra comercial entre China y Estados Unidos (…) Entonces es un imperativo de la política internacional de nuestros días que la cooperación internacional, como la que hay en APEC, prevalezca sobre este tipo de graves situaciones”, concluyó el director de CEA.

La actividad contó con la presencia de Jacqui Caine, Embajadora de Nueva Zelandia; Alice Quinn, encargada de negocios de Australia; Fanor Larraín, director del Programa Asia Pacifico de la PUCV; Günter Rieck, director del Programa SOPLA de la Fundación Konrad Adenauer; y Paz Milet, jefa de extensión del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile.

Por Waleska Moyano

CEA