En la PUCV se efectuó Foro Internacional sobre Fertilización con Hierro en los océanos

En la ocasión, se abordó el tema desde una perspectiva científica y los expertos internacionales coincidieron en que todavía no existe una base sólida que permita afirmar que la utilización de este elemento contribuya a disminuir los niveles de CO2 en el mar.

26.05.2017

En el Salón de Honor de la Casa Central se efectuó el Foro Internacional “Geo-Ingeniería: Fertilización con Hierro con los océanos. Aspectos científicos-tecnológicos, sociales-comerciales y legales-éticos”, actividad que se realizó en el marco de las actividades del XXXVII Congreso de Ciencias del Mar 2017.

La iniciativa fue organizada por el Instituto Milenio de Oceanografía, la Escuela de Ciencias del Mar de la PUCV y la Sociedad Chilena de Ciencias del Mar. 

La geo-ingeniería en el contexto mundial se ha enfocado en mitigar los efectos del cambio climático, lo que ha generado una serie de desafíos en varias dimensiones de la sociedad global.

En esta misma línea, la fertilización con hierro en los océanos y sus efectos en el secuestro de carbono atmosférico es un tema que ha sido investigado por los científicos durante las últimas dos décadas y se ha propuesto que podría mitigar el aumento de CO2 en los océanos y bajar los niveles de acidificación.

Sin embargo, reconocidos expertos han advertido que en base a la información existente hoy, no se puede concluir con certeza que tal intervención podría reducir los niveles de CO2 y tampoco se pueden predecir los efectos secundarios que esta acción genera en el ecosistema. El tema es complejo porque tampoco hay seguridad respecto a la relación entre fertilización con hierro y aumento en la producción pesquera, aun cuando hay iniciativas privadas que lo están promoviendo.

Diversos convenios internacionales han propuesto a los países aplicar una moratoria sobre las acciones de fertilización con hierro a otras iniciativas que no sean de carácter científico hasta no evaluar bien los riesgos.

Para analizar los efectos científicos y otras aristas se efectuó un Foro Internacional donde participaron por vía streaming los expertos: Philip Boyd del Instituto de Estudios Marinos y Antárticos de la Universidad de Tasmania; Adrian Marchetti de la Universidad del Norte de California –Chapel Hill; y Humberto González, director del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes.

PROS Y CONTRAS DEL HIERRO

El director de la Escuela de Ciencias del Mar, Samuel Hormazábal, explicó en la ocasión que la fertilización en los océanos es la acción deliberada para aumentar la producción primaria, lo que involucra la adición de nutrientes y en ese sentido, la fertilización con hierro ha despertado el interés de las empresas privadas, lo que ha llevado a tomar algunos resguardos para la comunidad internacional.

En nuestro país, la empresa Oceaneos con inversión canadiense está desarrollando una iniciativa piloto en la costa de Coquimbo con apoyo de la CORFO.

El experto Philip Boyd planteó que el hierro contribuye a regular muchos procesos en el océano, entre ellos la fotosíntesis, el crecimiento y entrega nutrientes, previene la aparición de bacterias y favorece el crecimiento del zooplancton. No obstante, en la costa de nuestro país ofrece algunas complejidades por la rápida migración de peces y el enriquecimiento natural por la presencia de volcanes submarinos.

Por su parte, el investigador Adrián Marchetti mostró aspectos de su investigación realizada en la Antártica, Galápagos y en la costa del Pacífico Norte. El hierro está presente en el 5% de la composición del océano y la mayoría de este elemento se obtiene a partir del zooplancton.

Dentro de los impactos negativos que se pueden apreciar con la utilización del hierro está la interrupción del balance del ecosistema, la disminución en la producción en la costa adyacente a la costa, la menor oxigenación en la parte más profunda del océano, la generación de gases más potentes que el CO2 y los cambios en la composición del fitoplancton, aumentando sus niveles de toxicidad.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio