Investigador Marcelo Lagos inauguró Año Académico del Instituto de Geografía

El académico y panelista de televisión ofreció la conferencia titulada “Geografía en Acción”, ocasión en la que compartió con la comunidad de nuestra Universidad y además intercambió opiniones con el alcalde de Valparaíso y exalumno PUCV, Jorge Sharp.

05.04.2018

En el Salón de Honor de la Casa Central de la PUCV se efectuó la inauguración del Año Académico del Instituto de Geografía, ceremonia que contó con la presencia del investigador y geógrafo, Marcelo Lagos, quien es especialista en procesos naturales extremos y su interacción con asentamientos humanos. Lagos se ha dedicado específicamente al estudio de desastres naturales, particularmente terremotos y maremotos. 

Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del director del Instituto de Geografía, Luis Álvarez, quien recordó que este 2018 la PUCV conmemora 90 años de historia, vinculada a la ciudad, donde la Geografía se relaciona con la adversidad.  “Cuando uno ve las actas de UNESCO respecto a la elección de Valparaíso como Patrimonio de la Humanidad, literalmente dice que es por la forma particular de habitar la pendiente”, recordó.

Además, el director señaló que este es un año de efemérides. “El Instituto de Geografía también está celebrando 65 años como área de estudio dentro de la Universidad. 55 años del primer programa de Geografía, 46 años del egreso de un profesional de la carrera. Primero partió el desarrollo de la disciplina y luego el compromiso con la formación de un profesional que aporte al desarrollo de la ciudad y del país”, señaló.

Por su parte, el alcalde Jorge Sharp, alcalde de Valparaíso planteó que la ciudad puerto es un territorio, espacio físico y social de carácter excepcional. “Diría que es único en Chile y el mundo. El 66% del territorio de la comuna es reserva de la biósfera, por tanto, estamos hablando de un patrimonio ambiental excepcional, una flora y fauna con características específicas, unas quebradas, recursos hídricos y borde costero”.

“A través de sus calles, edificios y relatos se puede ver con nitidez cómo se ha ido gestando la historia del desarrollo capitalista en el mundo. Valparaíso jugó durante el siglo XIX un rol especial en el marco de la geopolítica naviera por el hecho de que era el único paso interoceánico por el estrecho de Magallanes antes del Canal de Panamá. Incluso es más conocido que nuestro país. Valparaíso es una ciudad única para ser habitada. El 33% de su población vive en quebradas, lugares que son vulnerables para la ocurrencia de incendios. Muchos barrios se han construido por el esfuerzo de la clase trabajadora porteña”, complementó.

LAS SEÑALES DE LA NATURALEZA

El geógrafo de la UC, Marcelo Lagos, ofreció la conferencia titulada “Geografía en Acción” y recordó que uno de los graves problemas que enfrenta el mundo hoy es que buscamos controlar la naturaleza, las marejadas “anormales", la lava de los volcanes, la lluvia, los tsunamis y los aluviones, los que son vistos como “problemas” y no como señales que entrega el planeta.

“Nos mandan señales amarillas, pero no siempre es así. La responsabilidad es endógena, vivimos poniendo personas en zonas de riesgo. Los eventos sorprenden a las estadísticas. Por ejemplo, el aluvión de Chañaral en 2015 no estaba en los planos reguladores. Se necesitan jóvenes profesionales que ayuden a enfrentar este tipo de situaciones”, indicó.

Lagos planteó que los desastres se han incrementado con los años y no todas las personas comprenden los riesgos. “Nunca las noticias abordan la mala planificación de las ciudades, la pobreza. La noticia es la naturaleza. ¿Por qué no logramos disminuir la ocurrencia de desastres? ¿Qué pasa con el modelo de desarrollo?"

El investigador recordó que de los últimos seis grandes terremotos que ha enfrentado el planeta, al menos tres ocurrieron en nuestro país (1960, 2010 y 2014). Como un aspecto destacable mencionó la creación del Centro de Alertas del Pacífico que nació luego de que 143 japoneses murieran en las costas de Japón, luego del terremoto de 1960.

“No se necesitan grandes presupuestos para avanzar en la prevención de desastres. Estos nos enrostran la falta de planificación. Las huellas de los terremotos y tsunamis quedan en la naturaleza (…) Las placas tectónicas están en permanente movimiento. Hay que preocuparse por los cambios en la naturaleza y optar por un modelo de desarrollo que prevenga la ocurrencia de desastres. Hay que transformar esta cultura del riesgo para vivir mejor y más seguros”, concluyó.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio