Padre Luis Santa María expuso en la PUCV: “nadie está inmune de entrar a una secta”

En la ocasión, uno de los fundadores de la Red Iberoamericana de Estudios de las Sectas (RIES) compartió con representantes de diversas parroquias y grupos de formación locales donde advirtió sobre los riesgos que ofrece la sociedad actual y el atractivo que generan estas agrupaciones en las nuevas generaciones.

25.04.2018

Con más de 20 años de experiencia en el ámbito del estudio de las sectas, el delegado de medios de comunicación de la diócesis de Zamora (España), padre Luis Santa María, es un verdadero referente en la materia. En una de sus investigaciones descubrió la existencia de más de 300 sectas en España y alrededor de 400 mil personas en ellas. Cerca de 1% de la población participa en estas agrupaciones y son pocos los organismos estatales que se encargan de prevenir y abordar casos de abusos o daño psicológico que sufren sus integrantes.

El sacerdote, que es uno de los fundadores de la Red Iberoamericana de Estudios de las Sectas (RIES), estuvo esta semana de visita en la PUCV, gracias a las gestiones de la Facultad Eclesiástica de Teología y compartió en un conversatorio realizado en Casa Central con el profesor Dr. Juan Daniel Escobar y representantes de diversas parroquias y grupos de formación pastoral de nuestra región.

Allí advirtió sobre el poder que tienen las sectas para cautivar a personas que han sufrido por la pérdida de algún familiar y otro tipo de problemas que les llevan a buscar algún tipo de soporte emocional y no siempre encuentran referentes cercanos. “Los adolescentes, por ejemplo, buscan romper con sus padres y también con sus creencias. Muchos jóvenes buscan nuevas experiencias. El esoterismo cautiva a personas con estudios y termina afectando a sus amistades y familias. Nadie está inmune de entrar a una secta. Nadie está inmune a sufrir una crisis, por eso se requiere estar alerta frente a los ciberpredicadores”, precisó.

El sacerdote recordó el caso de la joven española Patricia Aguilar, quien fue monitoreada por una secta pequeña y llegó a vivir a Perú luego de ser contactada a distancia por Facebook. “Hay miles de sectas y todas pueden captar a jóvenes que se refugian en las redes sociales sin conversar con personas reales. Se ha comprobado que se generan daños psicológicos en personas que no ejercen su voluntad y son manipuladas”, complementó.

OJO CON LAS TERAPIAS ALTERNATIVAS

En la ocasión, también se refirió a los riesgos que ofrecen algunas terapias alternativas que prometen la cura del cáncer o enfrentar enfermedades como la esclerosis y la fibromialgia, que no encuentran respuestas en la medicina tradicional. 

“Chile, Argentina y Uruguay se están poniendo al nivel de Europa. Muchas personas sin escrúpulos juegan con una ambigüedad entre lo espiritual, lo científico, lo médico, psicológico, llegando a personas con promesas de sanación que no son reales. Vivimos un contexto de espiritualidad difusa del New Age, donde las personas se refugian en medicinas basadas en sustancias naturales, homeopatía, flores de Bach, coaching, yoga, reiki, piramidología, curación con piedras, magnetoterapia (…) Hay que preguntarse si funcionan realmente. Se requiere un análisis desde lo racional y la fe. La mayor parte de las personas que defienden su efectividad lo hacen desde la sugestión, desde un efecto placebo”, indicó.

Al respecto, Santa María advirtió que vivimos un proceso fuerte de secularización, donde muchas personas empiezan a alejarse de Dios, buscando sustentos en diversas alternativas que se ofrecen como espirituales o tradicionales, pero en el fondo encierran una cuota de falsedad.

El sacerdote además hace clases en Roma en un curso sobre Exorcismo y Oración de Liberación, donde se forman laicos que colaboran con sacerdotes y ministros de Fe que enfrentan casos de posesión demoniaca. Han tenido alumnos de 51 países y cada año reciben más postulantes. España tiene 70 diócesis y cuenta sólo con 38 sacerdotes exorcistas para una población de 46 millones de personas.

“Es importante analizar lo que hay de verdad y de mentira en estos eventos sobrenaturales (…) Siempre advertimos de los riesgos de invocar a los espíritus. Al respecto, las parroquias deben ser comunidades abiertas y fraternas. Hay muchas personas que llevan a sus hijos a chamanes y santeros, pero no los llevan antes donde un sacerdote exorcista, quien debe escuchar mucho y estar seguro de la posesión antes de realizar un exorcismo”, concluyó.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio