Cinco semanas a bordo: la travesía científica que marca a Evelyn Poblete en el océano
Desde el Pacífico abierto hasta los fiordos del sur, la estudiante del Magíster en Oceanografía —programa conjunto entre la PUCV y la Universidad de Valparaíso— participa en una expedición internacional que estudia floraciones algales y redefine su camino en la ciencia marina.
Durante cinco semanas en alta mar, Evelyn Poblete Moena, estudiante del Magíster en Oceanografía impartido de manera conjunta por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad de Valparaíso, se integró a una expedición científica internacional a bordo del crucero alemán METEOR, en una experiencia que combina investigación avanzada, trabajo en condiciones exigentes y colaboración global.

La campaña, denominada TRACK-HAB (“Tracking the footprint of an extreme harmful algal bloom event”), busca comprender la distribución de eventos extremos de floraciones algales nocivas desde el océano Pacífico abierto hacia zonas costeras y fiordos del sur de Chile. El estudio se centra en comunidades de fitoplancton —especialmente aquellas productoras de toxinas— y en las variables ambientales que influyen en su desarrollo.
Una vocación que se consolida en el mar
La decisión de cursar este programa de postgrado responde a la necesidad de fortalecer su formación científica tras un pregrado marcado por limitaciones prácticas durante la pandemia. “Este magíster es una oportunidad para perfeccionar mis competencias e integrarme de forma activa en investigación”, explica Poblete.

Su interés se enfoca en el estudio del fitoplancton y su relación con variables ambientales, una línea que ha desarrollado tanto en su formación académica como en experiencias laborales previas.
Trabajo científico en condiciones exigentes
Durante la expedición, su rol principal ha sido la recolección de muestras mediante redes de zooplancton en la zona epipelágica. Estos datos permitirán analizar la abundancia y diversidad de organismos, aportando información clave sobre la estructura de las comunidades marinas.
La preparación ha sido tanto científica como personal. “He reforzado conocimientos metodológicos, pero también habilidades como el trabajo en equipo, la adaptación y la convivencia en espacios reducidos”, señala.

Entre los principales desafíos identifica el idioma, la dinámica de trabajo continuo y la vida a bordo durante varias semanas. No obstante, destaca el carácter colaborativo del equipo internacional. “Me he encontrado con un ambiente muy colaborativo y comprensivo; tanto la tripulación como los científicos alemanes y chilenos han sido muy acogedores. Trabajar en este entorno me ha permitido mejorar mi comunicación y ganar confianza”, afirma.
Ciencia colaborativa en alta mar
La experiencia ha estado marcada por la interacción con científicos de distintas nacionalidades, lo que ha enriquecido su formación técnica y humana.
Poblete destaca la importancia de la rigurosidad en el muestreo, el orden en la recolección de datos y habilidades como la comunicación y la adaptabilidad. “Compartir conocimientos y ver el interés por lo que uno hace es muy motivador”, sostiene.
Un punto de inflexión profesional
La participación en esta campaña representa un hito en su desarrollo. Además de generar redes de contacto, la experiencia ha confirmado su interés en continuar en la investigación oceanográfica y participar en futuras expediciones.

“A estas alturas, puedo decir que me siento capaz de trabajar en estas condiciones y seguir aprendiendo en terreno”, afirma.
El valor de atreverse
Desde la cubierta del METEOR, Poblete envía un mensaje a quienes buscan iniciar una carrera científica: dar el paso es clave.
“Muchas veces uno espera estar completamente preparado, pero el aprendizaje ocurre en el proceso. La ciencia implica desafíos, errores y aprendizaje constante”, señala.
Su experiencia evidencia que la formación científica trasciende las aulas y se consolida en terreno, donde cada campaña abre nuevas rutas para comprender el océano y proyectar el futuro de la investigación marina.
Por Felipe A. Miranda C.
Fotografías: Tim Kalvelage - Evelyn Poblete
