
Por tercer año consecutivo, el académico de la Escuela de Agronomía de la PUCV, Cassamo Mussagy, fue incluido en el Ranking World’s Top 2% Scientists. Su trabajo se vincula con la línea de investigación que impulsa junto a su equipo en el Laboratorio de Desarrollo de Bioprocesos Sostenibles (LABISOST).
"Ser distinguido por tercer año consecutivo en el Top 2% de los científicos más influyentes del mundo constituye un reconocimiento al trabajo que he desarrollado en investigación y al esfuerzo sostenido por generar conocimiento científico de calidad", manifestó con satisfacción y, sobre todo, con un profundo sentido de responsabilidad. "También representa una oportunidad para visibilizar el trabajo que estamos realizando desde la PUCV, particularmente a través del LABISOST", agregó.
Para el investigador, estos logros son el resultado de un esfuerzo colectivo junto a estudiantes, colaboradores y colegas nacionales e internacionales. "Más que un punto de llegada, entiendo este reconocimiento como un estímulo para seguir investigando, formando personas y contribuyendo al desarrollo científico y tecnológico", puntualizó.
Mussagy destacó que este tipo de distinciones favorece la apertura de nuevas redes de colaboración, el intercambio de conocimientos y la vinculación con instituciones de distintas partes del mundo. Sin embargo, advirtió que consolidar una línea de investigación no depende únicamente de los indicadores de impacto, sino también de su continuidad, de la formación de capital humano avanzado y de su capacidad para responder a desafíos sociales y científicos relevantes.
LABISOST: bioprocesos sostenibles con proyección hacia la industria
En el LABISOST, el equipo trabaja en el desarrollo de bioprocesos sostenibles orientados a valorizar recursos biológicos y residuos agroindustriales. Para ello, integra conocimientos de biotecnología, química y ciencia de materiales, con potenciales aplicaciones en la agricultura y la industria alimentaria. "Nuestro objetivo es avanzar desde el conocimiento fundamental hacia soluciones que contribuyan a una bioeconomía más circular y sostenible. En ese contexto, la visibilidad internacional es clave para fortalecer redes, impulsar proyectos y ampliar oportunidades para nuestros estudiantes", explicó el académico.
En esta misma línea, Mussagy busca generar espacios para que estudiantes de pre y postgrado participen activamente en proyectos, desarrollen autonomía científica y establezcan vínculos con investigadores extranjeros. «Me parece especialmente importante que los jóvenes comprendan que pueden desarrollar investigación de calidad desde Chile, generar conocimiento con proyección global y, al mismo tiempo, resolver problemas concretos de su entorno. La formación de nuevos investigadores es, sin duda, una de las contribuciones más importantes y duraderas que podemos realizar", manifestó.
LABISOST nació como un espacio multidisciplinario con una visión clara: conectar el conocimiento científico con soluciones sostenibles para la sociedad. De cara al futuro, sus principales desafíos son avanzar hacia aplicaciones reales de los resultados obtenidos, validar la viabilidad técnica y ambiental de las tecnologías desarrolladas y potenciar su transferencia a los sectores productivos.
"Queremos seguir consolidando el LABISOST como una plataforma de innovación y formación de nuevas generaciones, demostrando que es posible hacer ciencia de excelencia desde Chile y contribuir a una sociedad más sostenible", concluyó Mussagy.
Por Pablo Díaz
Dirección de Comunicación Estratégica