
Con el propósito de reconocer y premiar a los profesores mentores y establecimientos educacionales que colaboran en la formación práctica de los futuros docentes, nuestra casa de estudios realizó una significativa ceremonia que contó con la presencia de la jefa provincial del Departamento de Educación de Valparaíso e Isla de Pascua, Gabriela Orfali.
En la oportunidad, las autoridades locales y universitarias resaltaron la importancia de la alianza institucional entre la academia y las escuelas, destacando la dedicación y vocación de servicio de los maestros en los colegios. Para la vicerrectora Académica de la PUCV, María Teresa Blanco, distinguir a quienes colaboran en la formación inicial docente resulta de gran relevancia para la Universidad.
“Ellos son quienes reciben a nuestros estudiantes en práctica, nos ayudan en la formación en el aula y colaboran no solo en el desarrollo académico, sino también en el personal y profesional. Crean un vínculo para toda la vida en el futuro profesor y que trasciende a otras generaciones, porque ese estudiante siempre recordará a su mentor”, destacó Blanco.
En total, fueron 32 las y los docentes distinguidos por la PUCV. Janet Fonseca, coordinadora general de la Vicerrectoría Académica, agradeció el profundo compromiso de los galardonados, tanto con la institución como con sus propias comunidades.
“Agradezco la disposición de los cuatro primeros establecimientos que trabajan con nosotros en este proyecto: el Liceo San Juan XXIII (tanto en su sede de Villa Alemana como en la del Liceo Parroquial de San Antonio), la Escuela Villa Ciudad de Berlín y el Colegio Rubén Castro. Hoy abordamos una innovación enfocada en el acompañamiento basado en las necesidades del colegio, para que podamos resolverlas en conjunto, incluyendo a los profesores en formación. Estas experiencias nos permiten medir el desempeño de nuestros estudiantes y retroalimentar nuestros planes formativos de pregrado”, precisó Fonseca.
Por su parte, Gabriela Orfali valoró el compromiso de los mentores con la formación de los nuevos profesionales. “Los reciben con cariño, tiempo y dedicación para enseñarles, en el día a día de las clases, cómo se vive el ser profesor. Es una vocación de servicio donde se puede guiar la vida del alumno que recibimos”, puntualizó.
Asimismo, varios docentes premiados expresaron su gratitud y orgullo por recibir este homenaje, describiéndolo como un impulso motivador para continuar con su ardua labor pedagógica. Los educadores enfatizaron el carácter recíproco de esta vinculación, donde tanto los estudiantes en práctica como los mentores experimentados se enriquecen mutuamente a lo largo del proceso formativo.
Para Ricardo Sandoval, del Colegio Rebeca Fernández de Viña del Mar, asistir a la ceremonia resultó un bálsamo y una gratificación a la labor docente. “Es un empuje para seguir avanzando, es una motivación para continuar entregando lo mejor de nosotros”, manifestó.
Finalmente, Daisy Aguirre, docente del Colegio Rubén Castro, señaló que “es un honor estar acá y ser parte de esto, de lo que significa la formación de nuevos docentes y, además, inspirarlos. Es un trabajo bidireccional; aprendemos de ellos y ellos de nosotros para las futuras generaciones”.
Por Pablo Díaz
Dirección de Comunicación Estratégica