Católica de Valparaíso recibe a sus nuevos estudiantes en tradicional Encuentro al Atardecer

En la actividad, realizada en el Terminal de Pasajeros de Valparaíso (VTP), los alumnos participaron de instancias recreativas, visitaron stands informativos y disfrutaron de presentaciones musicales.

01.03.2018

Porque entrar a la universidad es mucho más que estudiar una carrera, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso dio la bienvenida a sus estudiantes de primer año con el tradicional Encuentro al Atardecer, instancia en la que los jóvenes pueden informarse sobre toda la variedad de programas y servicios disponibles, en un ambiente de fraternidad y cultura porteña.  

Durante la jornada, realizada en el Terminal de Pasajeros de Valparaíso (VTP), los estudiantes disfrutaron de la presentación de la tradicional familia de chinchineros “Los Castillo”, presentaciones musicales y actividades recreativas preparadas por el Programa Vive Salud PUCV y la Escuela de Educación Física.

Sumado a lo anterior, visitaron numerosos stands de vida universitaria, con información sobre programas como Intercambio Internacional, Pastoral Estudiantil, Desarrollo Estudiantil, Cine Club PUCV, Unidad de Apoyo al Aprendizaje, Dirección de Deporte y Recreación, Tutorías Académicas, Bienestar Estudiantil, entre muchos otros.

El vicerrector Académico, Nelson Vásquez, destacó que este año ingresaron a la Católica de Valparaíso alrededor de 3700 estudiantes. A ello agregó que todos los años la Casa de Estudios ha completado sus vacantes, y que cerca de un 80 por ciento de los matriculados eligieron a la PUCV como primera preferencia.

“La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso es una universidad diversa, heterogénea, que representa muy bien la diversidad del Chile actual. Son jóvenes que vienen de colegios particulares, particulares subvencionados y municipales; son de todos los sectores y estratos socioeconómicos. Además, hay una diversidad cultural”, mencionó la autoridad.

Sobre la bienvenida a los estudiantes de primer año, sostuvo que “es una invitación a todos los jóvenes que se incorporan a vivir la PUCV. Hay obligaciones de estudio, porque las familias esperan que reciban una formación de calidad, pero también la universidad es un espacio de desarrollo personal, de vida universitaria; por eso creemos que este Encuentro al Atardecer muestra toda la variedad de programas que tenemos”.

VIDA UNIVERSITARIA

Valentina Vivanco, alumna de Ingeniería Civil Bioquímica, comentó que eligió estudiar en la PUCV porque “es una de las mejores universidades de la región. Además, mi papá y mi tía estudiaron acá, así que siempre he tenido buenas referencias de esta universidad”. Sobre el Encuentro al Atardecer, mencionó que “es entretenido, una buena forma de conocer más a fondo la Universidad y una buena manera de empezar el año”.

Por su parte, Isidora Tapia, de Psicología, expresó que “ingresé a la Católica de Valparaíso porque me gustó el enfoque de la carrera, y ahora he descubierto el buen ambiente que hay en nuestra Escuela; es algo muy familiar, te reciben con los brazos abiertos, y eso es algo que no ocurre en todos lados”.

Finalmente, el estudiante Tomás Vergara, a pesar de haber tenido interesantes opciones para estudiar Derecho en su ciudad, Santiago, se inclinó por la Católica de Valparaíso, debido a que “viendo los rankings de calidad, la PUCV es una muy buena universidad, me siento muy contento acá y también conociendo Valparaíso. Para mí es muy importante, además, que una Universidad tenga una buena vinculación con el medio y ofrezca otro tipo de actividades que vayan enriqueciendo el ambiente universitario”.

El Encuentro al Atardecer 2018 de la PUCV finalizó con la entrega de un regalo simbólico para los estudiantes de primer año: una semilla, que en distintas culturas ha representado la abundancia, la relación entre el hombre y la tierra, y la armonía con el entorno. Para la cultura mapuche, en tanto, simboliza el intercambio sagrado de bienes. Por lo mismo, el llamado fue a dar lo mejor de cada uno en esta importante etapa de la vida.

Por Nicolás Jara

Dirección General de Vinculación con el Medio