
La gestión de los recursos acuáticos enfrenta nuevos desafíos vinculados a la sobreexplotación, el cambio climático y sus efectos ambientales, sociales y económicos, que requieren una mirada integral para la toma de decisiones.
Esta perspectiva orienta al Magíster en Gestión de Recursos Acuáticos de la PUCV, programa de la Escuela de Ciencias del Mar que se prepara para cumplir dos décadas y que cuenta con acreditación vigente hasta 2028. "El magíster se posiciona sobre una piedra fundamental, que es el desarrollo sostenible con una mirada ecosistémica", explicó su director, el profesor Cristian Canales.
Doctor en Ciencias del Mar e ingeniero pesquero de la PUCV, Canales asumió la dirección del programa hace dos años, tras desarrollar una trayectoria de dos décadas en el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP). Para el académico, cuando hablamos de enfoque ecosistémico, no se trata solamente de pensar en la relación entre las especies. "El ser humano está inserto en un contexto donde lo que haga puede generar efectos en las dimensiones ecológica, social y económica, y las decisiones de manejo deben considerar ese conjunto de relaciones", planteó.
La propuesta interdisciplinaria del programa busca formar profesionales capaces de evaluar y gestionar pesquerías y acuicultura, considerando dichas dimensiones. "El perfil de egreso apunta a un profesional capaz de dialogar con diferentes actores especializados, pero llevando adelante los elementos fundamentales para la gestión. Debe ser capaz de analizar un informe técnico, aportar en mesas de discusión para la toma de decisiones, establecer el diagnóstico de los sistemas acuáticos y proponer recomendaciones, incluso sin ser especialista en cada una de las materias", señaló.
Una formación que se adapta a los nuevos escenarios
La evolución del Magíster ha ampliado su mirada desde la extracción hacia la conservación, la sostenibilidad y la gestión de los ecosistemas acuáticos. En este proceso, el programa extendió su campo de acción más allá de la pesca y la acuicultura, incorporando problemáticas ambientales y la gestión del borde costero.
Para Canales, uno de los principales desafíos es responder a un escenario de cambio global. "Tenemos que pensar cómo adaptarnos y, por ello, miramos y reflexionamos permanentemente nuestra propia formación y evaluamos posibles modificaciones a la malla o la oferta académica", sostuvo. A este desafío se suma la internacionalización del programa, que se imparte a distancia y reúne a estudiantes de distintos países de América Latina.
En esa línea, la experiencia internacional constituye para el director una oportunidad de aprendizaje y contraste. "La internacionalización nos permite contrastar cómo estamos nosotros respecto del contexto latinoamericano, conocer distintas problemáticas y discutir cómo somos capaces de abordarlas", explicó.
De cara a una nueva etapa, el programa busca fortalecer una formación que integra conocimiento científico y distintas herramientas para la toma de decisiones. “Nuestro aporte está en la mirada de la gestión y en cómo hacemos que el desarrollo sostenible sea un hecho. Los estudiantes reciben elementos de ecología, gestión y política, pero luego deben aprender a integrar esas dimensiones para diagnosticar sistemas, proponer acciones y encontrar soluciones”, concluyó.
Por Javiera Allendes
Difusión de Pre y Postgrado