Modelo de Prevención
Modelo de Prevención de la Violencia y Discriminación de Género y Promoción de la Igualdad y Equidad de Género
¿Qué es?
El Modelo de Prevención y Promoción, impulsado por la Vicerrectoría Académica, constituye el marco estratégico que orienta las responsabilidades y acciones institucionales destinadas a prevenir y erradicar, de manera integral, la violencia y discriminación de género en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Su propósito es guiar la toma de decisiones para consolidar la equidad mediante la incorporación transversal de la perspectiva de género en las distintas áreas de desarrollo de la Universidad.
El Modelo da cumplimiento a la Ley N°21.369 y se vincula directamente con la Política de Equidad de Género PUCV, especialmente con las directrices de institucionalización de la perspectiva de género, consolidación de una cultura de igualdad y generación de espacios seguros. También se articula con el Diagnóstico de Brechas y Relaciones de Género, la Comisión CAHVDA y la Política de Diversidad e Inclusión de la Universidad.
Además, reconoce que la violencia de género en contextos de educación superior es un fenómeno estructural, multicausal y culturalmente aprendido, por lo que su abordaje no puede limitarse únicamente a respuestas sancionatorias.
Principios orientadores
El Modelo toma como base los principios establecidos en la Política de Equidad de Género PUCV:
- Dignidad humana.
- Responsabilidad ética.
- Equidad de género.
- Justicia social.
- Participación.
- Convivencia respetuosa.
- Erradicación de la violencia de género.
Estos principios orientan su formulación, implementación y desarrollo dentro de la Universidad.
¿Cómo entiende la violencia de género?
El Modelo entiende la violencia de género como un fenómeno que no se limita a situaciones visibles o individuales. También considera aquellas condiciones culturales y estructurales que pueden sostener o reproducir desigualdades.
Violencia estructural
Se relaciona con normas, procedimientos, prácticas o condiciones institucionales que pueden producir o mantener desigualdades de género.
Violencia cultural
Comprende discursos, creencias, estereotipos y prácticas que pueden normalizar, minimizar o justificar la violencia y la discriminación.
Violencia directa
Incluye manifestaciones psicológicas, sexuales, físicas, económicas, patrimoniales y digitales.
Esta mirada permite abordar la violencia desde una perspectiva más amplia, considerando tanto sus manifestaciones directas como las condiciones que pueden favorecer su reproducción.
Niveles de prevención
El Modelo se estructura en tres niveles de intervención, que permiten actuar en distintos momentos del ciclo de la violencia y discriminación de género.
Promoción y prevención primaria
Busca fortalecer factores protectores, promover relaciones igualitarias y prevenir la aparición de situaciones de violencia o discriminación.
Prevención secundaria
Se orienta a la detección temprana y a la intervención oportuna frente a señales de riesgo, con el objetivo de limitar el daño y entregar acompañamiento.
Prevención terciaria
Actúa cuando una situación de violencia o discriminación ya se ha producido, buscando reducir sus consecuencias, favorecer la reparación y prevenir nuevas situaciones de riesgo.
Líneas programáticas
El Modelo se organiza en dos líneas programáticas.
1. Promoción de una cultura institucional basada en la igualdad y equidad de género
Su objetivo general es promover una cultura institucional basada en la igualdad y equidad de género, mediante estrategias transversales de difusión, sensibilización y capacitación dirigidas a toda la comunidad universitaria, que fortalezcan el buen vivir.
Esta línea busca fortalecer actitudes, prácticas y relaciones que favorezcan espacios seguros, respetuosos y participativos dentro de la Universidad.
2. Prevención de la violencia y discriminación de género
Su objetivo general es fortalecer una cultura preventiva de la violencia y discriminación de género en la comunidad universitaria mediante estrategias de diagnóstico, seguimiento y evaluación, junto con acciones de difusión, sensibilización, capacitación y formación.
Esta línea busca anticipar y detectar tempranamente situaciones de riesgo, reducir los factores que pueden favorecer la violencia y mejorar las condiciones para una convivencia respetuosa y segura.
Componentes de acción
Las dos líneas programáticas se desarrollan a través de distintos componentes:
Articulación institucional: promueve la coordinación y el trabajo colaborativo entre unidades, direcciones, estamentos y distintos actores de la comunidad universitaria.
Difusión: busca informar sobre políticas, planes, protocolos, derechos, deberes y canales disponibles para prevenir y abordar situaciones de violencia y discriminación de género.
Sensibilización: considera acciones destinadas a generar reflexión y conciencia sobre las causas, manifestaciones y consecuencias de la violencia y discriminación de género.
Capacitación: entrega herramientas y conocimientos específicos a personas y grupos que cumplen un rol relevante en la prevención, detección y abordaje de estas situaciones.
Socioeducación: incorpora de manera sistemática contenidos relacionados con derechos humanos, violencia y discriminación de género en procesos formativos, académicos y de inducción.
¿Cómo se organiza institucionalmente?
La implementación del Modelo se sustenta en un sistema de gestión basado en la articulación institucional y en la participación activa de la comunidad universitaria.
Este sistema contempla responsabilidades diferenciadas en las etapas de diagnóstico, diseño, implementación, evaluación y mejora continua, e involucra a Unidades Académicas, Facultades, Direcciones de Administración Central y Vicerrectorías.
La Dirección de Equidad de Género tiene la responsabilidad de orientar, articular y mantener los flujos de comunicación entre los distintos niveles del sistema, velando por su coherencia con la Política de Equidad de Género, el Diagnóstico de Relaciones de Género y el Plan de Desarrollo Estratégico Institucional.
A nivel de Facultades, el Modelo contempla además la conformación de Unidades de Prevención y Promoción, orientadas a fortalecer la sensibilización, la difusión, el levantamiento de información y la detección temprana de riesgos en los distintos espacios universitarios.
Trabajo colaborativo
El Modelo plantea que la promoción de la igualdad y equidad de género y la prevención de la violencia requieren del trabajo coordinado de la comunidad universitaria.
Su implementación busca articular acciones, generar información, fortalecer capacidades y promover una convivencia basada en la dignidad, el respeto, la participación y el buen vivir.