
Recientemente, durante la ceremonia de conmemoración por los 30 años del Centro Costadigital, su primer director por más de dos décadas, Eduardo Meyer, fue reconocido con la Medalla Centenario, distinción que reconoce a personas cuyo legado ha contribuido al crecimiento, prestigio y proyección de nuestra casa de estudios.
El profesor Meyer -ingeniero civil químico PUCV y doctor en Ingeniería Química por Lehigh University- se incorporó laboralmente a la PUCV a mediados de los años setenta, desarrollando un recorrido profesional de 44 años, donde fue uno de los fundadores del proyecto Costadigital.
Y precisamente este premio viene a relevar su destacada trayectoria y la huella imborrable que ha dejado en la historia y desarrollo del Centro.
Los primeros pasos: Aprendizaje, visión y trabajo personalizado
Los comienzos del Centro Costadigital estuvieron marcados por la búsqueda incipiente de respuestas ante los desafíos de la innovación pedagógica y la tecnología educativa en el país. Al rememorar la etapa fundacional, el académico reflexiona sobre la audacia y el compromiso con los que se dio vida a este proyecto.
"Los primeros años fueron de aprendizaje. Los que comenzamos ahí éramos aficionados, neófitos, y había muchas cosas que no conocíamos. Armé un equipo con estudiantes de los últimos años de la Escuela de Pedagogía, del Instituto de Historia y de la Facultad de Ingeniería", señaló el académico.
El grupo de trabajo inicial asumió con cercanía la misión de acompañar el ingreso de la tecnología a las aulas locales, sentando las bases de una metodología centrada en las personas y en el terreno.
"Comenzamos con un apoyo relativamente pequeño. Los primeros colegios fueron 10 y el trabajo era muy personalizado. Los visitábamos periódicamente para ver cómo funcionaban y cuáles eran sus necesidades", explicó Eduardo Meyer.
De iniciativa pionera a impacto masivo en la Región de Valparaíso
Lo que comenzó como una experiencia piloto, no tardó en escalar y convertirse en un referente técnico e institucional para la educación pública y subvencionada de la zona central. La rápida demanda impulsó un proceso de profesionalización y despliegue logístico sin precedentes para la Universidad.
"Pronto avanzamos en el número de establecimientos a los que dábamos servicio, hasta llegar a la totalidad de establecimientos educativos subvencionados de la Región de Valparaíso, que fueron alrededor de 900", relató el exdirector.
Este salto cuantitativo exigió no solo articular complejas operaciones en el territorio, sino también complementar la formación de los profesionales que integraban el Centro: "Aumentamos el tamaño de los equipos, incorporamos una serie de técnicas de logística, de gestión y de organización. A su vez, nuestros profesionales comenzaron a perfeccionarse ya que no bastaba con ser un egresado en educación. Entonces, algunos tomaron el camino del magíster y otros del doctorado".
Mística de equipo y el hito de una trayectoria académica
Más allá de los indicadores de cobertura regional y del prestigio alcanzado por la iniciativa, el otorgamiento de la Medalla Centenario invita a revisar la huella humana tras más de cuatro décadas de vinculación con la Institución. Para el profesor Meyer, la trascendencia de Costadigital radica en el valor colectivo de quienes construyeron la iniciativa día a día.
"Creo que es uno de los proyectos o trabajos más importantes y más relevantes en mi vida académica. Porque por la cantidad de años, por las relaciones que yo formé con mi equipo, porque la verdad es que no fui solamente yo, todo esto se logró gracias a que se generó un equipo con mucha mística, con mucha y muy alta calidad profesional, y eso permitió entonces lograr obtener todo lo que nosotros llegamos a tener. Así que por eso yo creo que este es uno, si no el más... el proyecto más importante en mi vida académica", concluye el profesor Eduardo Meyer.
Por Juan Pablo Guerra
Dirección de Comunicación Estratégica