
Con el propósito de romper las brechas de inequidad social y transformar la calidad de vida desde los primeros años de desarrollo, la Universidad puso en marcha una pionera investigación interdisciplinaria orientada a diagnosticar el desarrollo psicomotor de la primera infancia en contextos de vulnerabilidad socioambiental. Esto, con el fin de determinar necesidades de apoyo pertinentes para orientar futuras acciones de atención temprana en la primera infancia.
La iniciativa, impulsada en el marco del Concurso de Investigación Asociativa Interdisciplinaria 2026 de la PUCV, abordará una muestra estimada de 120 niños y niñas de entre 6 meses y 5 años pertenecientes a cuatro jardines infantiles del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Valparaíso. El objetivo central es generar un diagnóstico integral que caracterice las áreas motora, cognitiva, del lenguaje y socioemocional, al tiempo que analiza la influencia de los entornos familiares y las condiciones de los espacios educativos.
A diferencia de los abordajes tradicionales que responden cuando las dificultades ya están consolidadas, este proyecto sitúa su fortaleza en la atención temprana y la prevención. Durante los primeros seis años de vida, el cerebro humano atraviesa un periodo crítico de neuroplasticidad, en el cual las experiencias del entorno moldean de forma determinante la arquitectura cerebral y la adquisición de habilidades para el resto de la vida.
La directora del proyecto y académica de la Escuela de Kinesiología PUCV, Isabel Cuevas, enfatizó la relevancia de intervenir a tiempo en sectores donde la adversidad ambiental puede mermar el potencial infantil.
“Cuando se habla de atención temprana se relaciona mucho a medidas sanitarias del área de la salud, pero éstas involucran también el área social y educativa. Además, siento que en Chile somos muy reactivos: tratamos de resolver problemas que ya están instalados, como la obesidad o temas de adultos mayores. Para mí eso es una respuesta reactiva, trabajar sobre algo ya instalado. En cambio, nuestra propuesta involucra un enfoque preventivo y de acción temprana en la primera infancia para prevenir problemas futuros”, expresó la investigadora.
Mientras más temprano, mejor
Isabel Cuevas subrayó la premisa científica que guía el estudio, señalando que "hay un principio de la neuroplasticidad y el aprendizaje que nos habla de eso: mientras más temprano, mejor". De no detectarse de forma oportuna, los rezagos en la primera infancia desencadenan limitaciones en el rendimiento académico, el autocuidado, la interacción con pares y la autonomía futura.
"Estamos intentando prevenir justamente que estos niños no puedan desarrollar habilidades acordes a las distintas etapas y que eso no les permita ser autónomos. El pobre desarrollo de habilidades de lenguaje, cognitivas, motoras y socioemocionales va a impactar en cómo se van a involucrar en actividades de participación social: una de ellas es el desempeño académico, pero también la interacción con pares y adultos, actividades físicas, autocuidado y juego", añadió la kinesióloga.
Uno de los principales hitos e innovaciones de la investigación es la superación del trabajo aislado entre los sectores de salud, educación y protección social. La propuesta articula un equipo de trabajo interdisciplinario conformado por Isabel Cuevas (Escuela de Kinesiología), Grace Morales (Escuela de Educación Parvularia) y Sandra Iturrieta (Escuela de Trabajo Social) –todas de la PUCV–, junto con investigadores de la Universidad de Valparaíso, la Universidad Santo Tomás, la Universidad de Barcelona (España) y la Universidad ICESI (Colombia).
Sobre esta alianza, la directora del proyecto resaltó que “en términos de innovación, yo destacaría el trabajo interdisciplinario, el integrar de manera efectiva estas tres áreas que generalmente trabajan por separado: la salud, el trabajo social y la educación, así como el componente internacional que nos entrega una mirada regional del problema”.
Influir en las políticas públicas
Asimismo, la académica explicó que el alcance proyectado busca incidir directamente en las políticas públicas del país. "Construir estos perfiles interdisciplinarios busca priorizar acciones de atención temprana a futuro, poder impactar y tener un espacio a nivel de las políticas públicas que nos permita evidenciar los riesgos de alteraciones del desarrollo, detectarlas de manera temprana, promover acciones compensatorias que disminuyan la inequidad social y contribuir al desarrollo integral de la primera infancia en la Región de Valparaíso", agregó.
Este proyecto constituye un ejemplo concreto de cómo la producción científica y académica de la PUCV se traduce en un compromiso social efectivo, respondiendo plenamente a los pilares y lineamientos de su Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2023-2029. Por un lado, está abordando un problema concreto del territorio y, por otro, evidencia la misión y visión institucional de ser una universidad católica de excelencia con vocación pública que dialoga para transformar vidas, en favor de la infancia más vulnerable.
Por Erika Schubert
Dirección de Comunicación Estratégica