
Blanca Cepeda, alumna de cuarto año de Ingeniería Comercial PUCV, fue elegida para vivir una inmersión empresarial en la nueva edición de ValpoEmprende. Se trata de una experiencia que abre las puertas a jóvenes de Valparaíso para integrarse al ecosistema emprendedor y aportar nuevas ideas a empresas reales con soluciones ya validadas y presentes en el mercado.
Con el objetivo de impulsar emprendimientos nacionales que aborden desafíos estratégicos con visión Blueport, el programa seleccionó a diez startups y las vinculó con 20 jóvenes, quienes estarán a cargo de diseñar e implementar un microproyecto para aplicar a su plan de negocios.
Al conocer la convocatoria, Blanca no dudó en postular y lo consideró “un programa ideal para mí”, debido a su gran interés por el emprendimiento y la innovación. Tras inscribirse y superar un exigente y largo proceso de selección, fue una de las favoritas entre 150 candidatos.
La estudiante afirma que esta experiencia ha sido transformadora y “una oportunidad increíble”, ya que le ha permitido entender el emprendimiento desde una perspectiva distinta y conocer un mundo lleno de posibilidades. “Fue un choque de realidad. Muchas veces, cuando recién estamos ingresando al mundo laboral, nos cuesta dimensionar que existe todo un mundo allá afuera y que no está tan lejos como creemos”, comparte Blanca.
Bajo esta mirada, destaca que uno de los aprendizajes que más atesora fue descubrir que es posible crear su propio negocio y comprender la dedicación que esto requiere. “Desarrollar una startup es posible y he aprendido que no es algo que se logra de la noche a la mañana y que el alcance que yo le quiera dar va a depender únicamente de mí”.
En este sentido, prosigue: “Es importante entender que ser emprendedor no es simplemente tener un emprendimiento, sino que cualquier persona como tú y yo, podemos tener este emprendedor dentro de nosotros. Es una forma de ser”.
Recientemente, la alumna comenzó a colaborar con Trazit, una plataforma que automatiza la documentación de procesos de contratación con inteligencia artificial. “Estoy muy feliz por formar parte de esta gran red de conocimiento. Una vez dentro, enseguida te incentivan a conocer a las personas del ecosistema y hacer networking. Es una oportunidad que no solamente me abre las puertas para trabajar con una startup, sino que también para estar en un entorno de personas conectadas que comparten sus ideas todo el tiempo”, menciona respecto de sus primeros pasos en el programa.
Además, Blanca destaca que en este espacio ha podido acercarse al emprendimiento desde su rol como aprendiz. “Es súper entretenido conocer los procesos que ocurren en un negocio emergente siendo una estudiante que no tiene un emprendimiento y que no tiene nada en riesgo. Vivir esto me prepara para el futuro”, señala.
Gracias a esta inmersión empresarial, la alumna se proyecta como una futura emprendedora: “Creo fielmente que después de esta experiencia voy a emprender de alguna forma. Ya está dentro de mi sistema y no me lo voy a poder sacar”.
Por Magdalena Martínez
Escuela de Negocios y Economía